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Dólar: el nuevo blog del Banco Central debuta con una crítica a la flotación libre

Se llama "Central de Ideas" y sustituye a "Ideas de Peso", que era el blog de la BCRA en la época de Macri. El primer post habla de "la volatilidad del tipo de cambio y su implicación en la elección del régimen monetario en las economías en desarrollo".

Dólar: el nuevo blog del Banco Central debuta con una crítica a la flotación libre

Dólar: el nuevo blog del Banco Central debuta con una crítica a la flotación libre

El banco central ha lanzado un nuevo blog que debutó con una publicación que presenta argumentos contra la libre flotación del dólar. «Este espacio tiene por objeto mejorar la difusión de las investigaciones económicas realizadas en la institución y también promover el debate sobre cuestiones relacionadas con la situación macroeconómica, monetaria y financiera», informó la dependencia en la declaración en que se anunciaba la iniciativa.

«El lanzamiento del blog es parte de la estrategia del banco central para acercar el blog a una amplia audiencia interesada en temas económicos, bancarios y monetarios», añadió el BCRA.

La idea del blog no es nueva. La entidad ya contaba con un espacio patrocinado por la administración del BCRA en Sturzenegger, en el que varios economistas de la institución publicaron sus investigaciones. En ese momento se llamaba «Ideas de Peso». Ahora se llama «Central de Ideas».

La coordinación editorial del blog está en manos de la Subgerencia General de Investigaciones Económicas del BCRA. El primer aporte de este nuevo blog, resumido en la unidad, «retoma una vieja discusión: el grado de transmisión de las devaluaciones sobre los precios, en la Argentina y en algunos países de la región.

Flotación libre

El título del primer punto es «Volatilidad del tipo de cambio y su impacto en la elección del sistema monetario en los países en desarrollo».

En el artículo se afirma que «en la elección de un sistema monetario, el papel del tipo de cambio» en la economía «debe tenerse en cuenta con carácter urgente» y que «hay varias razones macroeconómicas para que los países en desarrollo apliquen una política cambiaria con un tipo de cambio controlado (…) con la intervención de la autoridad monetaria (…) y en el marco de normas cambiarias que proporcionen previsibilidad».

«Las variaciones repentinas de los tipos de cambio pueden tener un impacto negativo no sólo en la estabilidad monetaria y financiera, sino también en el crecimiento económico (…) Hay varios episodios en los países en desarrollo en los que la falta de liquidez externa ha ido acompañada de importantes crisis financieras que han afectado a la economía real», afirma el texto.

El blog retoma «un documento del Banco de Pagos Internacionales, BPI (2013), basado en encuestas de los bancos centrales de mercados emergentes» y «concluye que si bien la flexibilidad del tipo de cambio desempeña un papel crucial para suavizar la volatilidad de la producción en estas economías, un tipo de cambio demasiado inestable podría aumentar la volatilidad de la producción y convertirse en una fuente de vulnerabilidad macroeconómica en sí misma».

Y añade: «Si bien se suele argumentar que el tipo de cambio flotante es eficaz para ayudar a la economía a absorber las perturbaciones externas, la excesiva volatilidad del tipo de cambio puede ser perjudicial para la estabilidad financiera».

En el documento se menciona que «en los países con importantes desajustes monetarios en los balances de las empresas, los hogares y/o el gobierno» suele haber una «alta transferencia del tipo de cambio a la inflación», por lo que, según él, «ignorar la volatilidad del tipo de cambio es costoso» y «el tipo de cambio totalmente flexible puede actuar como un amplificador de los choques en lugar de ayudar a absorberlos», lo que «es particularmente cierto hoy en día en la Argentina debido a la elevada deuda en dólares».

Después de mencionar el escaso desarrollo del sistema financiero local, el análisis afirma que «la evolución de los tipos de cambio también influye en la estabilidad monetaria y de los precios», mediante «la transmisión», de modo que «en los países con una evolución inflacionaria históricamente volátil o en los países expuestos a fuertes choques externos, las intervenciones en el ámbito de los tipos de cambio son un instrumento útil que ayuda a mitigar el impacto de la depreciación del tipo de cambio en los precios».

«El BCRA estima que el coeficiente medio de tránsito de la Argentina es muy superior al de otros países de América Latina: 3 veces superior al de Bolivia, el segundo país con mayor coeficiente de tránsito entre los países analizados, y más de 5 veces superior al de Chile, el tercer país con mayor coeficiente de tránsito», confirma la idea.

Con una crítica directa a la estrategia de liderazgo de Sturzenegger del banco central, el texto señala finalmente que, aunque «muchos países que aplican el objetivo de inflación (MI) como régimen monetario con diversos grados de éxito no lo adoptan en su estado más puro o ingenuo, que implica una flotación pura de la moneda», lo aplican «por el contrario» con «mucha menos flexibilidad cambiaria de la que cabría esperar según las directrices teóricas de un esquema de MI puro».

«A la hora de elegir el sistema monetario de una economía, hay que tener en cuenta sus características productivas, institucionales y sociales. En el caso de la Argentina, el artículo concluye que «dado que el tipo de cambio es una variable que afecta a la inflación, el producto y la distribución del ingreso, el régimen monetario debe incluir entre sus pilares la adopción de un esquema que evite la excesiva volatilidad del tipo de cambio».