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El Gobierno pretende que el dólar financiero y el azul entre 140 y 145 pesos

La idea del gabinete económico es nivelar todas las monedas paralelas a estos niveles. Saben que para reducir aún más la brecha tendrán que eliminar la retención del 35% del dólar solidario

El Gobierno pretende que el dólar financiero y el azul entre 140 y 145 pesos

El Gobierno pretende que el dólar financiero y el azul entre 140 y 145 pesos

Después de una semana triunfante de depreciación del dólar, la idea del Gabinete Económico es ahora ajustar todas las cotizaciones financieras y azules entre 140 y 145 pesos. La idea es que la TCC baje de 148 pesos a estos niveles después de que la oferta de los 750 millones de dólares que se vincularán mañana se haya adaptado a los dos fondos principales que estaban presionando para la salida: Templeton y Pimco. De hecho, algunos lo llaman el vínculo Pimco, cuando en realidad Templeton es el que más tiene. En total, es el equivalente a 4 mil millones de pesos. La premisa que sigue el ministro Martín Guzmán es que la caída del Liqui hará caer el azul y que seguirá cayendo desde 157 pesos hasta que converja en 145 pesos.

Es consciente de que el límite inferior de los dólares financieros es de 140 pesos, el valor del dólar solidario, y para reducir aún más la brecha, debe abolir la retención del 35%, que el Presidente de la Central, Miguel Pesce, ha elaborado junto con la Presidenta de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont. Creen que si casi nadie puede comprar dólares en total, no tiene sentido seguir con una brecha tan grande.

De hecho, muchos ahorradores que no pudieron comprar divisas en octubre ni siquiera intentaron hacerlo este mes, sabiendo que el sistema los rechazaría de nuevo.

De hecho, sería una buena señal que el FMI llegara mañana a Argentina para renegociar la deuda y tratar de proveer los 5400 millones de pesos que están pendientes desde el gobierno de Macri.

«Un acuerdo con el Fondo arrojaría luz sobre una serie de cuestiones, haría más creíbles los anuncios, comprobaría los resultados fiscales, exigiría el uso de la política monetaria, eliminaría las medidas más heterodoxas e incluso coordinaría la coalición de gobierno en apoyo del programa. Será muy importante que, dados los parámetros del plan económico, el diálogo con el FMI pase de la fase actual de simple intercambio de información a una fase ulterior de negociaciones. Y es importante que no se retrase demasiado porque el tiempo apremia», advierte la Consultatio.

La llegada de dólares frescos a las arcas del BCRA sería una señal que sería más que bienvenida por el mercado. «Tras varios meses de batallas cambiarias, las reservas netas rompieron la barrera de los 5.000 millones de dólares de los EE.UU. a principios de noviembre y se acercan peligrosa y rápidamente al mínimo de los últimos años largos (2015-2016). Por lo tanto, una mayor tasa de ajuste del tipo de cambio oficial es un posible resultado», predice Ecolatina.

Quantum señala, sin embargo, que «el gobierno ha dado algunas señales que han ayudado a enfriar las expectativas de devaluación, al menos temporalmente, y han permitido intervenciones exitosas: Tiene la intención de negociar rápidamente con el FMI, pretende reducir el déficit presupuestario en un porcentaje superior al previsto en el presupuesto de 2021, y limitará la financiación monetaria del déficit de noviembre y diciembre a los beneficios que puedan transferirse desde el banco central. También reiteró su intención de no devaluar o dividir las operaciones en el mercado de divisas».

De las inversiones de Delphos, agregan que en sus anteriores intervenciones en el mercado de divisas en noviembre, el banco central acumuló saldos positivos, de la mano de un fuerte control de las importaciones, mientras que la depreciación del tipo de cambio oficial se aceleró ligeramente (casi un 1% a la semana).

«En un escenario optimista, la demanda de activos locales puede influir en una reducción gradual del diferencial cambiario. Es importante destacar que el grado de incertidumbre que enfrenta la economía argentina no es menor y que el desarrollo macroeconómico depende de la combinación de factores externos y locales. Los factores externos parecen estar orientados a favor del país, mientras que los factores locales, entre los que se encuentra el desempeño de las cuentas presupuestarias y la recuperación de la economía según COVID, mostrarán sus cartas el próximo año. El acuerdo con el FMI es también un factor favorable para mejorar la consolidación de las señales positivas en el frente fiscal al dar más previsibilidad al comportamiento de los gastos y las necesidades de financiación», concluyeron en Delphos.