Saltar al contenido

En octubre el dinero del lavado para pagar a los pensionistas se ha agotado.

Según las estimaciones realizadas, a partir de noviembre de 2020 será necesario utilizar los ingresos de la FGS para pagar la Reparación Histórica.

En octubre el dinero del lavado para pagar a los pensionistas se ha agotado.

En octubre el dinero del lavado para pagar a los pensionistas se ha agotado.

El Fondo de Garantía de Sostenibilidad de la ANSeS (FGS) ha recibido casi 150.000 millones de pesos de ingresos procedentes del blanqueo de dinero, lo que le ha permitido efectuar pagos de 270.000 millones de pesos en concepto de reparaciones históricas de la gestión financiera de esos fondos para julio de 2020.

Sin embargo, la reestructuración de los activos está lejos de ser completa y los recursos para el lavado de dinero se han agotado. Según las estimaciones de la agencia, será necesario utilizar los ingresos de la FGS a partir de noviembre de 2020.

A partir de noviembre de 2020, cuando se inicie la utilización de los recursos de FGS para cubrir los pagos a los recursos humanos, hasta el final del programa (estimado en 2049) se deberán desembolsar 1.529.101 millones de pesos. El cálculo se basó en la movilidad de la pensión de 2019: el resultado de la movilidad futura de la pensión debe añadirse a esta cantidad.

Así que si se utiliza el dinero del FGS, el fondo desaparecería en diez años, ya que permanecería libre de peso, con el agravante de que no cubriría ni el 50% de los recursos humanos.

Por esta razón, la idea de la ANSeS es que no pague directamente a las FGS, sino como todo lo demás: con el sistema SIPA (Sistema Integrado de Pensiones Argentino, único sistema previsional vigente en Argentina desde la abolición de las AFJP). Por lo tanto, proponen que si se trata de un déficit temporal, debe ser pagado por el FGS, y si se trata de un déficit estructural, debe ser pagado con fondos estatales.

Las fuentes de la ANSeS afirman que el FGS es un almacén y por lo tanto no puede pagar la electricidad: «Sólo puede cubrir temporalmente. El Alto Representante dice que se pagará con el producto del blanqueo de dinero (que ya ha terminado), luego con el FGS y luego con los fondos del SIPA. Eso es lo que estamos cambiando».

Es importante recordar que en octubre la fuerza de trabajo superó los 10 mil millones de pesos al mes. El problema de las provincias para las mutuas es el capital de 24.000 millones de pesos que se debe pagar este año. Son dos meses y medio de RRHH.

Entre las inversiones previstas para el FGS, la financiación a medio y largo plazo de proyectos productivos, inmobiliarios o de infraestructura está prevista para un mínimo del 5% y un máximo del 50%.

Sin embargo, la lógica de la rentabilidad financiera del Fondo en comparación con el fomento de la economía real ha llevado a una disminución de estas inversiones en los últimos años, con el resultado de que representaron el 3% de los activos e incluso violaron el límite mínimo legal del 5%.

Por otra parte, debido a la nueva dinámica, el Fondo sufrió una fuerte devaluación de sus activos, causando el doble de daños. Si bien su valoración en dólares aumentó un 12% anual entre 2008 y 2015 (de 25.000 millones de pesos a 65.800 millones de pesos), cayó en un promedio del 9% entre 2016 y 2019 (de 65.800 millones de pesos a 34.800 millones de pesos).

La lógica impuesta a la FGS por las reparaciones históricas profundiza esta tendencia en su devaluación. En un sistema de pensiones ya estresado, se añadió un nuevo gasto continuo, el ajuste del préstamo, financiado por un ingreso único que, por ser insuficiente, es contrario a la sostenibilidad del fondo.

El programa de compensación histórica, establecido por ley en 2016, consistía en reajustar el crédito mensual de las prestaciones que se facturaban mal en su crédito inicial. El programa de reparación tenía una duración fija de 3 años y se financiaría con los ingresos de la ley sobre la sinergia fiscal (blanqueo de dinero).

Sin embargo, la misma ley estipulaba que si estos fondos eran insuficientes para satisfacer las necesidades del programa, éste debería financiarse principalmente con los ingresos del Fondo de Garantía de la Sostenibilidad (es decir, con sus ingresos) y, como último recurso, con la realización de sus activos, lo que llevaría a la desaparición del fondo.

En la ANSeS advierten que este escenario causaría graves daños, ya que el FGS está diseñado para cubrir posibles y extraordinarias discrepancias en todo el sistema de pensiones y jubilaciones, mientras que la Reparación Histórica sólo alcanza el 14% del total.