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Ezequiel Zambaglione: «Un rendimiento de salida del 10% para los bonos post-intercambio argentinos parece ambicioso

El estratega de la empresa financiera Balanz cree que el acuerdo de deuda es muy bueno y destacó que hay prácticamente tres años por delante con pocos vencimientos. Zambaglione también considera que es difícil para Argentina rendir por debajo del 11%

Ezequiel Zambaglione:

Ezequiel Zambaglione: "Un rendimiento de salida del 10% para los bonos post-intercambio argentinos parece ambicioso

El gobierno ha formalizado un acuerdo con los acreedores y se espera que éstos se adhieran en gran medida al canje de deuda. Esto liberará importantes vencimientos de capital para los próximos cinco años. La expectativa es positiva en cuanto a los bonos, aunque los retos económicos siguen siendo una condición. Para analizar los detalles del acuerdo y la futura macro local, El Cronista habló con Ezequiel Zambaglione, jefe de estrategia de Balanz, quien considera difícil que los bonos argentinos logren una rentabilidad inferior al 11%

¿Qué le pareció el acuerdo de deuda?

El acuerdo es muy bueno. Si el año pasado habláramos de un acuerdo con un valor actual neto de 54 pesos y con prácticamente tres años de pagos muy bajos, diríamos que no era aceptable para los acreedores, lo que es un muy buen acuerdo para el gobierno. Si se piensa en los niveles de aceptación y se tiene en cuenta el hecho de que los grupos de acreedores poseen el 60% de los bonos canjeables y el 51% de los bonos globales, si se añade el 35% que ya debería estar ahí, se tendrían prácticamente canjes sin periodos de espera.

¿Cuál es el perfil de madurez después del acuerdo?

Hay prácticamente tres años con muy pocos vencimientos, y luego se centran en el período entre 2025 y 2030, en alrededor de 8.000 millones de pesos al año. Hay que tener en cuenta que esto incluye capital e intereses y es menos de dos puntos de PIB aún más bajo para Argentina, así que se ve muy bien. Si se añaden los pagos de intereses a los organismos internacionales, incluido el FMI, seguimos hablando de menos de tres puntos del PIB, lo que es perfectamente razonable para cualquier país. En cualquier caso, esto no nos exime de la necesidad de lograr un equilibrio fiscal o una política de crecimiento sostenible, pero nos da tiempo para lograrlo.

¿Podría Argentina indicar un retorno del 10% o es demasiado ambicioso dado el contexto?

Creo que un rendimiento de salida del 10% es ambicioso. En primer lugar, porque espero que pueda haber una salida de los fondos que estaban en grandes posiciones en Argentina y que quieren ser reducidos un poco. Probablemente veremos una venta constante en 50 pesos fijando un tope en el precio de los bonos. Eso significa una proporción del 11%. Estos niveles de rendimiento reflejan tanto la incertidumbre política como la económica. Hasta que no haya una mayor claridad sobre cuál será el tono político para el futuro y hasta que no haya un programa económico que proporcione una mayor certeza en la resolución de los desequilibrios actuales, creo que será difícil ver rendimientos de los bonos por debajo del 11%. El siguiente paso sería el acuerdo con el FMI, aunque creo que las negociaciones pueden tardar más de lo esperado.

Los desafíos macroeconómicos continúan a pesar de la salida del default. ¿Qué opinas?

Definitivamente continúan. El mayor desafío a corto plazo es la salida de la pandemia, el manejo del exceso de liquidez resultante de toda la expansión monetaria generada este año, y el desafío de retomar el camino del equilibrio fiscal. Esta última es probablemente la más fácil, ya que una cierta recuperación aumentará los ingresos y gran parte de los gastos de este año están relacionados con la pandemia, que en principio podría eliminarse fácilmente, pero dado un año de elecciones, este frente puede ser complicado. El gran desafío es también anclar las expectativas de inflación, donde este año es probable que haya una gran inercia junto con mucha liquidez, y el año próximo los políticos exigirán bajos tipos de interés y aumentos de los salarios reales.