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Súper trampa para el dólar: las compañías tendrán que redefinir la deuda y las grandes, financiarse a sí mismas fuera

La Central tiene como objetivo reducir la participación de las grandes empresas en las líneas de financiación que ofrecen las instituciones financieras para la prefinanciación de las exportaciones

Súper trampa para el dólar: las compañías tendrán que redefinir la deuda y las grandes, financiarse a sí mismas fuera

Súper trampa para el dólar: las compañías tendrán que redefinir la deuda y las grandes, financiarse a sí mismas fuera

El banco central se propone reducir la participación de las grandes empresas en las líneas de financiación previa a la exportación que ofrecen las instituciones financieras.

La iniciativa tiene por objeto permitir que las grandes empresas con acceso a los mercados internacionales de crédito aprovechen las nuevas condiciones creadas por la normalización de la deuda pública, liberando así el margen de financiación para los préstamos locales a las pequeñas y medianas empresas de exportación.

El nuevo marco establecido por el Banco Central se centra en las empresas con vencimientos mensuales de más de 1 millón de pesos, prevé un período de gracia para la renegociación de los acreedores y está estudiando la posibilidad de cancelar hasta el 40% de los vencimientos de capital, en consonancia con lo que han hecho las principales empresas del sector privado.

Rubén García, Presidente de la Cámara de Importación, explica que esta medida restringe severamente el acceso a las divisas de las grandes empresas que se encuentran en una encrucijada, ya que se enfrentan a obstáculos tanto del BCRA como de la AFIP, así como a licencias de importación que no les han sido otorgadas.

En consonancia con los esfuerzos del Estado-nación, y tras la conclusión satisfactoria de la reestructuración de la deuda pública en divisas, el BCRA estableció las directrices para que las empresas del sector privado iniciaran un proceso de renegociación de sus respectivas obligaciones externas, que les permitiera ajustar su perfil de vencimientos a las directrices necesarias para el funcionamiento normal del mercado de divisas.

En este nuevo marco, se alienta a las empresas del sector privado a que continúen el proceso en curso de reducción de la deuda en divisas a un ritmo compatible con las necesidades de divisas de la economía y la estabilidad de los tipos de cambio.

En este sector, destacan que, debido a la recesión, «se importa aún menos en dólares que el año pasado, por lo que no pueden decir en la sede que se están superando estos parámetros».

Para García, hay una falta de sentido común: «Debes entender el problema, hoy el importador está debatiendo para obtener una licencia no automática, detuvieron la mercancía en el puerto por más de tres meses. Bajo la presión del BCRA, su reglamentación, la AFIP con la capacidad económica financiera y el Ministerio de Comercio que no libera las licencias son un cóctel destructivo, porque no hay una sola industria que produzca algo sin haber importado algo».