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Adiós a la Renta Básica Universal: la ANSES IFE podría convertirse en un programa de empleo

Después de la reunión del Gabinete Económico, la jefa de la organización, Fernanda Raverta, y el Ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, hablaron de cómo será la continuidad del Ingreso Familiar de Emergencia.

Adiós a la Renta Básica Universal: la ANSES IFE podría convertirse en un programa de empleo

Adiós a la Renta Básica Universal: la ANSES IFE podría convertirse en un programa de empleo

El Gabinete Económico analizó este miércoles una redefinición del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) como parte del desafío de restablecer un mercado laboral formal, para lo cual se comenzó por caracterizar la fuerza laboral activa dentro de los sectores más vulnerables.

Este avance se produjo en la reunión presidida por el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, que también confirmó que 600.000 titulares de planes sociales comenzarán a cobrar sus beneficios a través del Banco Nación en las cajas de ahorro a su nombre.

En la actualidad, desde el comienzo del aislamiento social causado por la pandemia de coronavirus, alrededor de 9 millones de personas han recibido 10.000 pesos del IFE, y la conversión de este beneficio es una forma de reflejar la necesidad de elevar el escenario post-pandémico.

El gobierno ha analizado que una gran proporción de los trabajadores informales o desempleados a los que llega el IFE hoy en día se quedarán sin ingresos cuando termine la atención médica de emergencia.

¿Cómo se reemplazarán los ingresos familiares de emergencia?

La continuidad del IFE podría asumir características similares al plan «Potenciar trabajo» lanzado hace unas semanas por el Ministerio de Desarrollo Social, que permitiría combinar los beneficios con el cumplimiento de tareas vinculadas, por ejemplo, a la mejora de las condiciones de construcción de los comedores comunitarios, la urbanización de los barrios y la producción de la economía nacional.

Al final de la reunión habitual del Gabinete Económico en el edificio del Gobierno, la jefa de Anses, Fernanda Raverta, señaló que, aunque el plan de pago del tercer IFE aún no ha sido finalizado, el impacto del IFE «se puede ver en las tiendas del barrio, en la economía local y en el consumo familiar».

también destacó la importancia de haber caracterizado a los sectores más vulnerables del sistema de trabajo formal, como los niños de 18 a 24 años, los mayores de 50 años y las mujeres.

«Nuestro desafío es volver a encarrilar a la Argentina, y lo lograremos con un mercado laboral que incluya a los hombres y mujeres argentinos en la población activa», dijo el funcionario a la prensa.

En este contexto, Raverta enmarcó la decisión del gobierno de «comenzar a evaluar la reconversión» del IFE y «avanzar en un proceso en el que se ha iniciado hoy una caracterización de la población», es decir, de la fuerza de trabajo.

En este sentido, destacó que, tras la decisión del Presidente Alberto Fernández de «volver a encarrilar la Argentina a través del trabajo, la producción, los salarios y el consumo», el desafío que se plantea «es crear un mercado laboral formal que incluya al enorme número de argentinos en la población económicamente activa».

Los titulares de planes sociales tendrán cuentas bancarias a su nombre. Arroyo, por su parte, destacó la decisión del gobierno de hacer un cambio en las cuentas del Banco Nación para las casi 600.000 personas con planes que han sido debitados con las tarjetas de la institución, pero cuyas cuentas están a nombre del ministerio y no de la población.

«Ahora tendrán una caja de ahorros a su nombre que les permitirá aumentar sus ingresos», dijo el Ministro de Desarrollo Social.

De esta manera, «alguien que tiene un plan social y también hace trabajos ocasionales y es pagado con un cheque puede depositarlo en la cuenta o, si es contratado para un trabajo específico, transferirlo directamente a su cuenta», añadió.

Exactamente, el Plan Potenciar Trabajo fue uno de los puntos importantes de la reunión del Gabinete Económico.

En este contexto, Arroyo explicó que se ha puesto en marcha el plan, que está dirigido esencialmente a los empleos de alta intensidad de mano de obra en cinco sectores: la construcción, la producción de alimentos, los textiles, la economía del cuidado, es decir, las personas que cuidan de otras personas, y el reciclaje.

«En estos cinco sectores productivos vinculamos el plan social al trabajo», explicó, y añadió que el objetivo es crear 300.000 empleos a través de los distintos instrumentos del plan.