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Hubo más de 3000 fiestas clandestinas durante los meses de aislamiento

Coronavirus en Argentina La necesidad de socializar y la falta de control, hizo que el número creciera en los últimos dos meses. La dinámica propuesta por los empresarios ante las vacaciones y el verano.

Hubo más de 3000 fiestas clandestinas durante los meses de aislamiento

Hubo más de 3000 fiestas clandestinas durante los meses de aislamiento

La Industria Argentina del Entretenimiento (IDEAR) estima que hasta la fecha se han producido más de 3.000 eventos secretos en todo el país, que no han sido puestos en cuarentena

Hay preocupación en el gobierno estatal por el cierre del año y las propuestas de los empresarios para la devolución de las pistas de bolos con protocolos.

Después de más de 230 días de aislamiento y cuarentena en todo el país, los festivales juveniles se han convertido en una de las principales preocupaciones del gobierno nacional y de gran parte de los gobiernos provinciales.

es que según las estimaciones de IDEAR, la industria argentina del entretenimiento, se han realizado más de 3000 fiestas y eventos secretos en los últimos 8 meses, principalmente en la capital del estado, la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Rosario.

Los eventos secretos tienen un denominador común: las personas, tanto jóvenes como adultas, tienen una clara necesidad de socializar y divertirse.

Después de largos meses de estrechez y falta de actividad, la sociedad en su conjunto comenzó a mostrar signos de agotamiento. Esto, junto con el comienzo de la primavera y las altas temperaturas, llevó a la proliferación de reuniones y asambleas no autorizadas en todo el país.

«Este tipo de reuniones se llevan a cabo de diversas maneras: desde las más acogedoras en SUM, quinchos o terrazas de una casa, que pueden albergar entre 20 y 50 personas, hasta eventos más organizados donde alguien alquila un asiento, llama, contrata un DJ, e incluso vende entradas y bebidas. Este tipo de eventos puede reunir hasta 500 personas, como fue el caso de la ciudad de Mercedes», explicó IDEAR, y agregó que «está surgiendo una nueva modalidad de reunión espontánea, en la que un grupo se reúne en un lugar público y todos traen su bebida y la música proviene de un auto preparado con altavoces. El evento se está difundiendo de boca en boca y cada vez más gente se está uniendo a él».

El otro problema que preocupa es que todos estos tipos de eventos, tanto grandes como pequeños, no tienen protocolo y aumentan el riesgo de transmisión del virus Covid 19.

IDEAR ha estado trabajando durante meses en protocolos seguros para asegurar la cuidadosa reapertura de las boleras y discotecas del país. La propuesta, que ya ha sido presentada al ejecutivo, es seguir un esquema muy similar al desarrollado por la restauración, que en principio permitiría abrir el 25% de los locales y en las burbujas sociales para que los jóvenes puedan salir de nuevo.

«Las reuniones sociales tienen lugar hoy. Es un gran error negarlos. En nuestra opinión, la única manera de combatir la clandestinidad y garantizar a los jóvenes que puedan divertirse, pero con cuidado, es volver gradualmente a la actividad. Si pudiéramos abrir nuestras boleras, el número de fiestas secretas disminuiría significativamente», explica Ariel Gambini, propietario de Mute Argentina y uno de los fundadores de IDEAR.

La dinámica propuesta por los empresarios es la reapertura con burbujas sociales de no más de 10 personas por mesa y con restricciones de movilidad dentro de los bolos.

«Nuestra idea es tener controles en la entrada, para medir la temperatura de todos los que entran, y tener mesas preparadas con bandas de seguridad alrededor de ellas, para que la movilidad sea muy baja. De esta manera los niños podían bailar entre ellos y con la distancia necesaria», añade Gambini.

Cabe mencionar que algunos funcionarios ya han demostrado que son receptivos a esta situación y que están dispuestos a trabajar en una solución que les permita reducir el nivel de secreto y registrar la actividad de entretenimiento.

Mar del Plata ya ha anunciado que aprobará eventos seguros al aire libre, mientras que Chaco ha confirmado recepciones y fiestas al aire libre para finales de año.

Sergio Berni, Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, dijo a Canal América: «No participo en las prohibiciones, no por ninguna cuestión ideológica, sino porque la prohibición no funciona en un país de pecadores como el nuestro. Me he reunido con una de las personas que tiene una bolera de baile para que me haga una propuesta razonable, que tiene que ver con la legalidad y no con la prohibición, y para que pueda empezar a pensar juntos en cómo podemos hacer esto».