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El teletrabajo no es posible para el 76% de los empleados de América Latina y el Caribe

En vista de que el teletrabajo se vio impulsado durante la pandemia de coronavirus, el último informe de la CEPAL señala que en la región no existen las mismas facilidades para trabajar desde casa o acceder a Internet.

El teletrabajo no es posible para el 76% de los empleados de América Latina y el Caribe

El teletrabajo no es posible para el 76% de los empleados de América Latina y el Caribe

Por ello, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha analizado la importancia de este recurso para hacer frente al impacto del coronavirus y las implicaciones y dificultades para la región a fin de evitar que el mundo se detenga completamente por la pandemia.

El informe señala que en todo el mundo, entre el primer y el segundo trimestre de 2020, el tráfico en los sitios web y el uso de aplicaciones relacionadas con el teletrabajo aumentaron en un 324%. El análisis incluye plataformas como Zoom y Google Meets, pero sólo el 76% de los empleados de la región pudieron trabajar desde casa.

Las cifras de la unidad incluyen la probabilidad de teletrabajo de 13 países y una estimación de la región. En el caso de Guatemala, las cifras son 14%, y Honduras, Bolivia alrededor de 15%, Ecuador 16%, México 17%, Belice 18%, El Salvador 18%, Guyana 19%, República Dominicana 22%, Panamá 24%, Chile 25%, Brasil 26% y Uruguay 31%. El valor medio para América Latina es sólo el 22%.

Para Colombia no existe un registro de probabilidad, pero según el Ministerio de Trabajo 122.000 personas están legalmente registradas como teletrabajadores en el país.

La CEPAL señala que uno de los principales problemas de América Latina para migrar al teletrabajo es el porcentaje de trabajadores informales, que para el año 2018 ha alcanzado más del 50% del empleo total, además de las instituciones que tienen los sectores de mayor empleo.

Las cifras del estudio expresan que la probabilidad de teletrabajo es 85% más alta en los servicios científicos y técnicos, seguido de la educación con 62%; las finanzas y los seguros con 80%; los bienes raíces con 60%; y en quinto lugar se encuentran los medios de comunicación con 53%.

Entre los sectores de la economía menos propensos al teletrabajo, la agricultura, la ganadería y la pesca ocupan el primer lugar con menos del 1%, seguidos por el alojamiento y la restauración con un 4%, la construcción con un 4%, la industria manufacturera con un 8% y la minería con un 12%.

La CEPAL está de acuerdo en el riesgo de aumentar la desigualdad como resultado del teletrabajo en los países de la región. «En la mayoría de las profesiones que se pueden realizar a distancia, los trabajadores tienen un nivel de educación más alto y ganan salarios más altos en promedio que en las actividades que no se pueden realizar a distancia», dice el informe.

Otros elementos que impiden que las personas trabajen en casa son la infraestructura digital que tiene cada país, el nivel de digitalización de las empresas y las habilidades digitales que tienen.

Para Alejandro Delgado Moreno, consultor digital, la pandemia ha demostrado la urgencia de conectar a todo el mundo, sobre todo porque el trabajo está cada vez más ligado a la tecnología.

«Cuanto más aumenta la digitalización y el uso de tecnologías como la inteligencia artificial, más se crean nuevos empleos y se destruyen otros. El desafío, por lo tanto, es asegurar que los latinos tengan las habilidades necesarias para enfrentar esta nueva realidad. Es un esfuerzo conjunto de los gobiernos, el sector privado y un profundo cambio en la forma de educar y reciclar», añadió Delgado.

A pesar de las dificultades de algunos sectores, algunas empresas han logrado mantenerse en el negocio gracias a la digitalización. Esto se apoya en una mayor presencia en Internet de las empresas. En Colombia y México, por ejemplo, entre marzo y mayo de 2020 el aumento de los sitios web de empresas fue del 800%, mientras que en Brasil y Chile fue de alrededor del 360%.

Además, la migración a las plataformas digitales ha impulsado el comercio electrónico en la región, con un aumento de la presencia en línea, principalmente en los sitios web de transacciones o de negocios activos y en los sitios de comercio electrónico.

Canasta básica de TIC para la población

En su análisis, la CEPAL propone varias soluciones para cerrar la brecha digital en los países de la región, entre ellas la creación de una canasta básica de herramientas de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) que se pondrá a disposición de los hogares no conectados en cada país.

La Entidad propone que la cesta incluya una computadora, un teléfono móvil inteligente, una tableta y un acceso a Internet que funcione. Se estima que los países necesitarían gastar no más del 1% de su PIB anualmente en el desarrollo de esta iniciativa.