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Alarma del gobierno: Rafecas se niega a convertirse en Fiscal General si es elegido sin los dos tercios del Senado.

El juez federal, elegido por Alberto Fernández para el cargo, se negará a tomar el relevo si se saltan los procedimientos electorales, se le dijo a El Cronista. Considera que sería un retroceso institucional y que el Ministerio Público sería un apéndice del Ejecutivo.

Alarma del gobierno: Rafecas se niega a convertirse en Fiscal General si es elegido sin los dos tercios del Senado.

Alarma del gobierno: Rafecas se niega a convertirse en Fiscal General si es elegido sin los dos tercios del Senado.

Daniel Rafecas ha tomado la decisión Según El Cronista, el actual juez federal retirará su nombramiento si el gobierno decide impulsar la reforma judicial en el Congreso y acelerar el nombramiento del próximo Fiscal General mediante un sistema de mayoría simple y sin recurrir a la mayoría de dos tercios requerida en el Senado.

El nombramiento como Fiscal Jefe desde diciembre del año pasado ha sido ampliamente aceptado en todo el espectro político, pero por el momento, sin los votos que deben ser confirmados por el Congreso, Rafecas cree que las especulaciones resultantes del kirchnerismo sobre un posible cambio en la forma de elegir al Fiscal constituirían un revés institucional que no está dispuesto a confirmar.

«El representante del fiscal se convertiría en otro funcionario del gobierno», fue el mensaje que el juez federal número 3 transmitió internamente, y que sacudió los pasillos de Komodoro Py durante una pandemia.

Rafecas, de 51 años, ya ha presentado la propuesta al gobierno, especialmente en el Ministerio de Justicia, donde se está impulsando una reforma judicial general. Ayer la propuesta fue aprobada por el Senado y podría ser tratada la próxima semana, en medio de fuertes críticas de la oposición, que llamó a una movilización masiva el pasado lunes 19. El juez, que tiene buenas relaciones con las autoridades de la Corte Suprema y proviene de la escuela de Esteban Righi, que fue expropiado de 2004 a 2012, no cuestiona la reforma judicial en sí, porque entiende que dado su papel actual no le corresponde hacerlo. Sin embargo, dijo que no sería adecuado para un nombramiento que eludiera los requisitos parlamentarios actuales.