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Bono IFE ANSeS: discusión dentro del Gobierno sobre la concesión de un cuarto pago

El gabinete económico está debatiendo si continuar con el subsidio de 10.000 pesos o limitar su universo por región y por segmento de población. El calendario del tercer pago continuará durante otras tres semanas.

Bono IFE ANSeS: discusión dentro del Gobierno sobre la concesión de un cuarto pago

Bono IFE ANSeS: discusión dentro del Gobierno sobre la concesión de un cuarto pago

En primavera, habrá que tomar decisiones difíciles para el gabinete económico de Alberto Fernández. Hasta el comienzo de la nueva temporada, los funcionarios tendrán tiempo para examinar los índices de salud y las repercusiones en el tejido social de la política de protección de los sectores más vulnerables, y luego decidir si mantienen o interrumpen el ingreso familiar de emergencia (EFA) de 10.000 pesos, reservado en abril para mantener los ingresos en los hogares muy afectados por la retirada de las actividades impuestas para frenar la propagación del coronavirus.

El Gabinete Económico discutió este miércoles qué política debería seguirse en el futuro para acompañar (o no) a los casi 8,8 millones de hogares severamente afectados por la disminución de la actividad.

Aunque las decisiones se han aplazado una vez más, hay pocas dudas en el gobierno de que la crisis económica y la tan esperada recuperación de las familias de bajos ingresos, que dependen principalmente del trabajo esporádico o de los empleos «negros», llevarán tiempo para demostrar su valía, que desaparecerá tan pronto como una situación similar a la causada por el Covid-19 llame a la puerta. Por lo tanto, se decide seguir acompañando a estos sectores con una especie de transferencia económica no reembolsable, aunque se ajusten los criterios.

Al principio del aislamiento, cuando el ANSeS todavía estaba bajo el mando de Alejandro Vanoli, el gobierno diseñó un sistema de transferencia que iba a beneficiar a 4 millones de hogares, pero no tuvo éxito. Los casi 9 millones de beneficiarios del IFE (desempleados, trabajadores domésticos, beneficiarios de programas sociales, trabajadores informales y trabajadores solteros de las categorías más bajas) obligaron a una recalibración del programa, que, en efecto, debía adaptarse en su tercera edición, aunque esta idea se revisó bajo la presión de los gobernadores.

En la actualidad, mientras se aplica el plan de acreditación global, los funcionarios están debatiendo cómo limitar la ayuda para llegar sólo a las personas que no han podido reanudar sus actividades normales. Aunque las fuentes oficiales admiten que cualquier recorte dependerá de la evolución de la situación epidemiológica en las provincias, que vuelven a estar en el orden del día en mayor número debido al aumento de los casos.

Aunque la Directora Ejecutiva de la ANSeS, Fernanda Raverta, evitó las definiciones taxonómicas, afirmó que «estamos considerando cómo proceder» y aclaró que la definición «estará vinculada al progreso de la pandemia y a las características económicas de la Argentina».

El proyecto de creación de una renta ciudadana universal, impulsado hace meses por el Ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, es totalmente rechazado, tanto por sus enormes costes fiscales como por la consiguiente perturbación del mercado laboral.