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Cavallo advirtió de un «peligroso salto inflacionario» y de una «creciente brecha en el tipo de cambio».

Según el economista, el cierre exitoso del canje de deuda en virtud de la legislación extranjera y la reestructuración impuesta por la ley a las deudas en virtud de la legislación argentina, "debería convencer al actual Ministro de Economía y al Presidente del Banco Central de la conveniencia de reorganizar la gestión cambiaria y financiera con la lógica del libre mercado".

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Cavallo advirtió de un "peligroso salto inflacionario" y de una "creciente brecha en el tipo de cambio".

El ex ministro de Economía Domingo Cavallo advirtió que «ni siquiera la mejor gestión financiera y cambiaria posible evitará un salto peligroso en la inflación si se intensifican aún más la represión financiera y la presión fiscal». También advirtió de la posibilidad de que se amplíe la brecha del tipo de cambio, mientras «el gobierno sigue tomando decisiones sobre el precio de los bienes y servicios, tanto públicos como privados, que acentúan la supresión de la inflación».

Según el economista, la culminación exitosa del canje de deuda por capital social en virtud de la legislación extranjera y la reestructuración legalmente requerida de la deuda en virtud de la legislación argentina deberían «convencer al actual Ministro de Economía (Martín Guzmán) y al Presidente del Banco Central (Miguel Ángel Pesce) de la conveniencia de reorganizar la gestión cambiaria y financiera con la lógica del libre mercado, aunque esto sea sólo marginalmente el caso en un principio».

Deuda externa: 99% de los bonos fueron pagados y el número de miembros fue de 93…

«Esto es lo que propongo, hasta ahora sin éxito desde que se reintrodujeron los controles de intercambio en septiembre pasado. Espero que ahora marchen en esa dirección», dijo el ex funcionario en una reciente entrada publicada en su blog personal.

Para Cavallo, «la capacidad de realizar todas las transacciones financieras y de servicios, incluida la compra y venta de dólares para el acaparamiento y el turismo, legalmente y sin restricciones en un mercado libre de divisas ayudaría a mantener el diferencial de tipo de cambio al nivel mínimo compatible con la gestión monetaria del banco central».

Déficit presupuestario y presión fiscal

«Las decisiones de gasto nacionales y provinciales y el progreso de la recaudación en todos los niveles de gobierno determinarán el déficit presupuestario. Parte de este déficit presupuestario puede financiarse mediante la emisión de bonos del Estado, en la medida en que el mercado absorbe cantidades que van más allá de los vencimientos de los capitales negociados», señala.

«Para la parte del déficit presupuestario que no puede ser financiada por la nueva deuda del gobierno, el banco central debe emitir una cantidad equivalente de pasivos monetarios, ya sea en forma de base monetaria o LELIQ. Las participaciones en bonos resultantes del canje, que se mantendrán en el activo del BCRA, darán a la autoridad monetaria cierto margen para absorber algunos de estos pasivos monetarios, pero no podrá hacerlo a menos que esté dispuesta a dejar que los tipos de interés suban tan bruscamente como lo dicte el mercado», explica Cavallo.

El ex funcionario señala que este tipo de gestión del dinero y la moneda, basado en el funcionamiento de los mercados libres, tiene la ventaja de reducir el margen de incertidumbre al que se verán expuestos los ahorradores e inversores, ya que es menos probable que se produzca una intervención gubernamental errática y discrecional. También sostiene que podrán llevar a cabo sus transacciones de manera completamente legal sin tener que correr el riesgo de operar en mercados de dudosa legalidad o incluso ilegalidad.

Cavallo advierte, sin embargo, que incluso con un tipo de cambio y una gestión financiera más racionales, «el riesgo de un aumento del diferencial cambiario no desaparecerá si el gobierno continúa tomando decisiones sobre los precios de los bienes y servicios -tanto públicos como privados- que exacerben aún más la supresión de la inflación».

«Esta advertencia es particularmente relevante a la luz de la reciente decisión del gobierno de congelar los precios de la telefonía móvil, Internet y la televisión por cable hasta finales de año y el anuncio de que regulará sus precios porque han sido declarados servicios públicos», añade.

«La supresión de la inflación mediante el control de los precios tiene el efecto de desalentar la inversión y limitar significativamente la oferta de bienes y servicios controlados. Además, los anunciados aumentos de la presión fiscal desalentarán la inversión incluso en sectores cuyos precios no están controlados», dice Cavallo.

«Son precisamente estos efectos los que aumentan el riesgo de un salto peligroso en la inflación si se sale de la cuarentena sin medidas fuertes de ajuste del gasto público», concluye.