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Darío Martínez llega a Energía y se ocupa del conflicto salarial en Vaca Muerta

El nuevo secretario tendrá como primer reto mediar entre YPF y los trabajadores petroleros, que amenazan con ir a la huelga. Neuquén tiene tres semanas para definir las tarifas y los subsidios con Guzmán

Darío Martínez llega a Energía y se ocupa del conflicto salarial en Vaca Muerta

Darío Martínez llega a Energía y se ocupa del conflicto salarial en Vaca Muerta

El nuevo Secretario de Energía, Darío Martínez, tomará posesión del cargo el martes, para lo cual fue nombrado el jueves por el presidente Alberto Fernández.

Viene de Neuquén, donde ha cumplido la cuarentena, y pronto tendrá que hacer frente a un conflicto en su tierra: Los trabajadores petroleros de Vaca Muerta quieren que las conversaciones de paridad sigan adelante, de lo contrario iniciarán una huelga de 24 horas el jueves 27.

El viernes pasado, el Sindicato Privado de Petróleo y Gas de Río Negro, Neuquén y La Pampa, liderado por Guillermo Pereyra, anunció: «No toleraremos más disturbios, haremos una huelga por nuestros derechos».

Los representantes de los trabajadores exigen el pago del 16,2% que se les debe por la paridad 2019/2020 y la apertura de negociaciones para los próximos 12 meses, señalando el «egoísmo» de YPF.

Martínez del Partido de la Justicia (PJ) reemplazará a Sergio Lanziani después de que el viernes se anunció que el Ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, había pedido la renuncia del misionero que en realidad estaba huyendo de todas las decisiones importantes en materia de energía (tarifas, precio de apoyo para el petróleo – «Barril Criollo» – e incentivos para la producción de gas).

De hecho, recibió la llamada de Olivos el jueves y llegará a Buenos Aires con el apoyo de Máximo Kirchner, el líder de La Cámpora.

El nuevo funcionario fue hasta la semana pasada presidente de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados de Argentina.

Trabajará con el ministro de Economía, Martín Guzmán, que está ganando poder en la estructura interna del gobierno: la energía será a partir de ahora un tema prioritario para las cuentas presupuestarias.

Tienen dos casi tres semanas hasta la presentación del presupuesto de 2021 (el 15 de septiembre) y las previsiones plurianuales.

Hasta entonces tratarán de acordar un camino sostenible para las tarifas y subsidios de gas y electricidad asignados por el Ministerio de Finanzas para cubrir lo que los usuarios no pagan por el costo de la producción de energía.

Los recursos que el estado nacional gastará en este rubro en 2020 excederán los 5.000 millones de pesos.

Este cambio es una iniciativa del Instituto Patria – los que están bajo la autoridad de la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner – en este ámbito: casi desde la toma de posesión del gobierno, los cristianistas han estado estudiando cómo desbancar a Kulfas, el ministro más fiel al pensamiento económico de la Presidenta, de la gestión de la energía.

Desarrollo Productivo ha estado trabajando durante casi tres meses en un plan para mantener o aumentar la producción local de gas y evitar que las importaciones se disparen hasta el invierno de 2021.

Sin el apoyo de un sector eclesiástico, el programa de gas 2020-2024 sufrirá cambios con respecto a la versión original presentada a las compañías petroleras y a los distribuidores de líquidos hace dos semanas y media.

En caso de que el gobierno decida congelar las tarifas el próximo año, el plan para reactivar la inversión en el segmento del gas el próximo año costaría por lo menos el equivalente a 1300 millones de pesos en subsidios.

Sin embargo, los técnicos que discutieron la letra pequeña señalan que en el peor de los casos es mejor gastar estos pesos que importar la energía en dólares.