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Diputados: el protocolo de las sesiones virtuales ha expirado y la oposición quiere un debate cara a cara

Alfredo Cornejo anticipó que el martes buscarán hacerlo, para hacer frente a los proyectos de emergencia turística y las multas por pesca ilegal. Sin embargo, la principal discusión es la reforma judicial, que tuvo media sanción en el Senado.

Diputados: el protocolo de las sesiones virtuales ha expirado y la oposición quiere un debate cara a cara

Diputados: el protocolo de las sesiones virtuales ha expirado y la oposición quiere un debate cara a cara

El 4 de agosto, el protocolo de la Cámara de Diputados para la celebración de reuniones prácticamente expiró. Para la sesión del próximo martes, en la que se debatirán los proyectos de emergencia para el turismo y las multas por pesca ilegal, Juntos por el Cambio espera que sus diputados traten de reunirse en persona. El eurodiputado Alfredo Cornejo, presidente de la UCR, dijo que la apelación «no puede llevarse a cabo porque el protocolo operativo ha expirado». Ayer por la tarde tuvimos una reunión del bloque de la UCR y creemos que es apropiado ir a una reunión en persona cuando esa reunión sea convocada.

En diálogo con CNN Radio, Cornejo añadió que «a partir de ahí se pueden iniciar otros proyectos», como la reforma del poder judicial, que ya ha entrado en el organismo tras su aprobación en el Senado. «Tendrá que tener un nuevo protocolo, que será tratado virtualmente o normalmente en reuniones presenciales», dijo.

Desde el círculo de Mario Negri, jefe del Interbloque Juntos por el Cambio, confirmaron que los diputados de la sala asistirán a la sesión del martes en persona, ya que el acta ha sido cancelada y «han pasado más de 20 días sin que el Presidente de la Cámara nos haya convocado a una reunión para discutir la continuidad del acta».

De esta manera, y antes de que la sesión del próximo martes sea convocada por la oposición, «se supone que se han tomado medidas sanitarias para celebrar la sesión de la manera tradicional, por lo que se ha decidido estar presente el martes. En este sentido, reconocen que están «preocupados y en alerta» por los acontecimientos en el Senado el pasado jueves. Después de 10 horas de sesión virtual, se añadieron 27 nuevas páginas al proyecto después de la medianoche, que contenían docenas de nuevos puestos en el Ministerio de Justicia.

Además, se ha previsto una reunión de trabajo parlamentario para el martes a las 11 de la mañana antes de la sesión, en la que se podría acordar un nuevo protocolo de las sesiones virtuales. La oposición ve esto como algo difícil. Se espera que para entonces decenas de diputados que han viajado desde el interior del país para el encuentro personal estén en Buenos Aires.

Se espera que la participación de unos 100 diputados actúe de una forma u otra como una carta para negociar con Sergio Massa, el presidente de los diputados, sobre cómo proceder con las actas de las sesiones virtuales. En otras palabras, ya no se aplicará durante un período de tiempo más largo, sino que se limitará a temas comunes y por un período de tiempo más limitado.

Con estas opciones, Juntos por el Cambio quiere evitar que la reforma judicial se discuta virtualmente. Los oradores que se encontraban en la sala, tanto dentro como fuera del congreso, advirtieron que se trata de una cuestión pertinente que debe adoptarse por consenso y que no debe debatirse virtualmente sino en persona.

Esta ofensiva radical está en línea con lo que todo el Interblock propuso el viernes pasado. Ese día, Maximiliano Ferraro, Cristian Ritondo y Mario Negri, presidentes de los bloques Coalición Cívica, Pro y UCR, enviaron una carta a Sergio Massa, presidente de los diputados. Allí le recordaron que el protocolo había expirado desde el 4 de agosto y que para ser renovado tenía que ser renovado «por consenso».

Incluso abren la posibilidad de «emprender acciones legales contra cualquier intento de violar las normas que este organismo ha establecido para las operaciones telemáticas, pero hacemos un llamamiento a esta Presidencia para que continúe los trabajos en el marco del consenso, como lo ha hecho hasta ahora».