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Disturbios en varias prisiones de Buenos Aires: los prisioneros piden que se les devuelva la visita cara a cara.

Los reclusos de las cárceles de Melchor Romero, Florencio Varela, Campana y San Martín iniciaron hoy un reclamo en demanda del restablecimiento de las visitas familiares presenciales suspendidas debido al aislamiento en el marco de la pandemia de coronavirus.

Disturbios en varias prisiones de Buenos Aires: los prisioneros piden que se les devuelva la visita cara a cara.

Disturbios en varias prisiones de Buenos Aires: los prisioneros piden que se les devuelva la visita cara a cara.

Los reclusos recluidos en los centros penitenciarios de Melchor Romero, Florencio Varela, Campana y San Martín en Buenos Aires presentaron hoy una solicitud para la reanudación de las visitas familiares suspendidas debido al aislamiento impuesto para mitigar los efectos de la pandemia de coronavirus, informó el Servicio Penitenciario de Buenos Aires (SPB).

El gobierno de Buenos Aires trabajó esta tarde en una mesa de diálogo para desbloquear la protesta, que incluía el transporte de los reclusos a los techos de las cárceles, según confirmó a Télam un portavoz de la SPB.

En este contexto, fuentes del sector indicaron que desde el comienzo del aislamiento «se ha permitido a los presos utilizar los teléfonos móviles para comunicarse y hacer videollamadas a fin de no cortar la conexión con sus familias».

Desde la provincia, confirmaron que en las cárceles de Melchor Romero, Florencio Varela y Campana la situación era más tranquila y que el epicentro del reclamo estaba en las unidades 46 y 48 de San Martín.

En San Martín había tres mujeres y cinco hombres custodiando a los rehenes que ya habían sido liberados, según las fuentes.

Fuentes añadieron que tanto Florencio Varela como San Martín estaban acompañados por un juez de garantías y un defensor público.

Los portavoces de

dejaron claro que desde los incidentes del pasado mes de abril en la Unidad Correccional 23 en Florencio Varela donde un recluso fue asesinado por disparos desde los puestos de mando, estas armas están prohibidas para su uso en las instituciones correccionales.

Fuentes de la Subsecretaría Provincial de Derechos Humanos dijeron a Télam que «una delegación de este organismo fue a las prisiones para tratar de establecer un diálogo con los presos».

Un equipo de la Comisión Provincial para la Memoria (CPM) también visitó las unidades.

Según un portavoz de la comisión provincial, «el Servicio Penitenciario de Buenos Aires estaba estudiando la posibilidad de restablecer la presencia de visitas a las cárceles», y ante esta posibilidad, los internos hicieron visible su reclamo.

En este contexto, el portavoz del SPB dejó claro que «la reintroducción de las actuales visitas familiares requiere la cooperación coordinada de varios ministerios y municipios para la aplicación de los protocolos, algo que no puede aplicarse de un día para otro».

En principio, las visitas tendrían lugar a partir de las próximas semanas como un experimento piloto con protocolos y cuotas.

Sin embargo, a medida que este diálogo avanzaba, comenzaron a pedir una moratoria en las sentencias, por lo que existía la obligación de remitir esta demanda a los tribunales correspondientes.