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El campo rechaza la super-trampa, frena los negocios y alerta para la inversión

Se alertó al sector rural sobre las nuevas restricciones cambiarias. Consideran que profundizará la brecha, complicará aún más la cadena de producción y generará menos inversión y, por lo tanto, una disminución de las divisas que entran al país.

El campo rechaza la super-trampa, frena los negocios y alerta para la inversión

El campo rechaza la super-trampa, frena los negocios y alerta para la inversión

El sector de la producción agrícola se preparó para las nuevas restricciones de divisas en un momento en que sus apuestas se fijaban en la siguiente temporada alta, ya que la sequía era la primera siembra de maíz y la siembra de soja estaba a pocas semanas de distancia.

Como ocurre con cualquier medida restrictiva, el efecto inicial fue detener la comercialización de cereales y semillas oleaginosas ante la creciente diferencia entre el dólar oficial y el paralelo, coinciden los productores, operadores y exportadores.

súper bajo frente al dólar: cómo se tomó la decisión

El Presidente de las Confederaciones Rurales (CRA), Jorge Chemes, destacó que la trampa del superdólar «es más que el negativo que produce el gobierno» y que su impacto en el sector será «un aumento de la brecha entre el dólar al que se vende la producción y el dólar al que se compran los insumos», que es necesario para la actividad.

«Esto profundiza aún más la brecha y el problema de la producción. Contribuye a lo que hemos vivido en un contexto de mucha mayor inseguridad y refuerza la falta de confianza, cuando en tiempos como estos la confianza es un factor fundamental para resolver esta crisis», dijo el líder en un diálogo con El Cronista.

En este sector, existía preocupación por los diferentes tipos de cambio del dólar, ya que los habitantes de las zonas rurales venden sus cereales, la soja y el ganado a su valor oficial y con retenciones de reembolso, mientras que muchos de los insumos que necesitan tienen un tipo de cambio más cercano al «libre».

Este martes el dólar oficial con el que se realiza el comercio de granos (Banco Nación, comprador) cerró a 74,99 pesos. Pero si se deducen los derechos de exportación, el productor obtiene 50,24 pesos por sus semillas oleaginosas en el caso de la soja (33%), mientras que el azul fue de 130 pesos este martes y casi 150 pesos esta mañana.

El cese de la comercialización agrícola debido al efecto de supercepción se produce en un momento en que los productores no han logrado comercializar unos 18,8 millones de toneladas de soja, según los últimos datos oficiales, y se preveía que dejarían de producir gran parte de esta producción antes de la nueva plantación y aprovechando el «viento de cola» de Chicago, con la soja en alza y alcanzando su nivel más alto en los últimos 27 meses.

La soja se dispara en Chicago y alcanza nuevos niveles en 27 meses

Chemes profundizó que «si se pierde la confianza, las medidas tomadas por este gobierno crearán una atmósfera diluida, que sin duda supondrá una menor inversión en el sector agrícola», con la consiguiente reducción de actividades, tanto en la ganadería, la cría y la explotación lechera, como en la siembra y la cosecha, que están disponibles para la comercialización, la exportación y la generación de divisas.

En cuanto al impacto de la supertrampa en los precios públicos de los alimentos y otros productos, Chemes sostuvo que las nuevas restricciones de divisas «son un golpe en el estómago del consumidor», «porque muchos precios en el estante subirán automáticamente».

En cuanto a los próximos pasos a seguir como unidad o en el marco de la tabla de conexiones que comparte con la Sociedad Rural (SRA), la Federación Agraria (FAA) y Coninagro, Chemes dijo que pronto discutirá las nuevas restricciones y espera presentar una denuncia ante las autoridades nacionales.

recordó en este sentido que la situación fue precedida por las restricciones cambiarias a la importación de productos agrícolas como los fertilizantes, que entraron en vigor a fines de mayo y que causaron gran malestar entre los productores, lo que motivó una solicitud de audiencias masivas con los ministros de gobierno y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, quienes las recibieron junto con otros oradores de la cadena agroindustrial, en las que se garantizaron las importaciones al tipo de cambio oficial.