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En agosto, la inflación fue del 2,7% y acumuló casi el 19% para el año

El IPC del Indec marcó un salto significativo desde el 1,9% de julio y la cifra interanual fue del 40,7%. El núcleo subió un 3%, mientras que los alimentos y las bebidas subieron un 3,5% y fue el ítem de mayor aumento.

En agosto, la inflación fue del 2,7% y acumuló casi el 19% para el año

En agosto, la inflación fue del 2,7% y acumuló casi el 19% para el año

La inflación alcanzó el 2,7% en agosto y en lo que va de año ha alcanzado un incremento del 18,9%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), mientras que el aumento interanual es del 40,7%. Es el número más alto desde marzo, cuando comenzó la cuarentena por coronavirus.

La medición del núcleo creció un 3%, mientras que los productos de temporada aumentaron un 4%. Los productos regulados crecieron sólo un 1%. La cifra de agosto está en línea con las previsiones privadas, que mostraron un aumento entre el 2,6% y el 2,7% con un núcleo del 3% o más.

El mes pasado se produjo un fuerte aumento del 3,5% en alimentos y bebidas, que junto con la automatización y el mantenimiento del hogar fueron los más avanzados. Mientras tanto, los bienes y servicios diversos y la recreación y la cultura aumentaron cada uno un 3,3%, mientras que el transporte aumentó un 2,8%.

El aumento de alimentos y bebidas fue mayor en el Gran Buenos Aires, alcanzando el 3,7%. En el informe anual consolidado, el aumento en esta región fue del 22,4%, por encima del nivel general pero por debajo del nivel nacional, que fue del 22,9%.

Para Eric Paniagua de la empresa consultora EPyCA, el fuerte aumento del artículo es una reacción tanto al fuerte aumento de los precios estacionales como a la aplicación del efecto del incremento de los precios del combustible que tuvo lugar hace unas semanas.

«En parte debido al aumento de los precios estacionales, que probablemente escaseen debido al cambio climático, además de cierta escasez de oferta causada por las normas de movilidad, y en parte porque se trata de un negocio de volumen: se necesita mucho transporte para obtener un margen de beneficios. Mucho transporte es mucho combustible, y cuando aumenta, hay un cambio significativo en el costo», explicó.

Por otro lado, el Indec también publicó el Índice de Precios al por Mayor (IPIM) de julio, que mostró un aumento del 4,1%, el más alto del año. Hasta ahora, ha aumentado un 14,7% en 2020, con una fluctuación anual del 35,3%.

Mientras tanto, los otros dos indicadores del informe mostraron un aumento mayor: El índice de precios al por mayor interno aumentó un 4,4%, mientras que el índice de precios al productor se incrementó un 4,5%.

Los analistas económicos coincidieron en que el salto de agosto ya era el primer paso hacia una aceleración hacia el final del año, dada la presión en el mercado de divisas, y Ecolatina, por ejemplo, propuso un escenario de inflación mensual promedio del 4% a partir de septiembre.

Pero establecer una percepción de beneficios del 35% por encima de la cotización oficial del dólar, además del impuesto PAIS, creará una presión adicional, especialmente sobre los bienes comercializables.

Juan Ignacio Paolicchi, de EcoGo, señaló que el aumento de los precios mayoristas por encima del IPC y la depreciación del tipo de cambio en los últimos meses ya constituían una dinámica «preocupante», habida cuenta de la reducción de los márgenes de las empresas y los precios superiores a la media de los alimentos y otros bienes dolarizados.

«Cuando el mercado de divisas está restringido, los tipos de cambio paralelos se disparan y hacen ruido. Ahora se está presionando al banco central y a las empresas para que hagan una oferta por estos dólares oficiales. Si el banco central no las libera y las empresas no tienen los dólares para importar, venderán sus mercancías a un costo de reposición, que es un cierto promedio entre el azul y la cotización oficial. Lo cerca que esté de una u otra dependerá de la disponibilidad de las empresas para importar», explicó.

En el caso de Paniagua, el mayor impacto se ve en los precios de los productos históricamente asociados a las importaciones, como la electrónica y los productos de alta gama. «En la medida en que se dificulta el acceso a las divisas o aumenta la incertidumbre del tipo de cambio, los comerciantes que venden este tipo de artículos tienden a vincular sus precios a los del mercado paralelo o a realizar ‘incrementos preventivos’ que anticipan una posible devaluación», dijo.