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Federico Pinedo con El Cronista: «El Gobierno ha copiado las cosas malas de nosotros»

En una entrevista, el ex senador rescata la unidad de Juntos por el Cambio y también hace su autocrítica. Critica al gobierno de Alberto Fernández por no tener una posición más clara respecto a las adquisiciones y cree que falta un camino unificado en la economía.

Federico Pinedo con El Cronista:

Federico Pinedo con El Cronista: "El Gobierno ha copiado las cosas malas de nosotros"

El 10 de diciembre, Federico Pinedo dejó el Congreso después de 16 años. Fue diputado nacional desde la experiencia política de Mauricio Macri y el Pro comenzó en 2003 hasta que se convirtió en senador en 2015. Se dedica a actividades privadas, sin descuidar su pertenencia al partido, observando el contexto actual e imaginando las perspectivas futuras.

– ¿Cómo analiza la actitud del gobierno en cuanto a la confiscación de tierras?

– Hay una parte de la coalición de gobierno que ayuda a los usurpadores. Sucedió tanto en Mascardi con gente del INAI como en el caso de Etchevehere que funcionarios del gobierno estuvieron presentes en la confiscación. Con varias excusas, pero con el apoyo de los usurpadores. Esto ha causado enormes daños a la Argentina. Parece que la propiedad privada puede ser tomada por cualquiera y el gobierno no hace nada para evitarlo.

– ¿Debería el gobierno tomar una posición más clara sobre este tema?

– Mientras algunos funcionarios estaban en la toma de posesión y la justificaron, el Jefe del Estado Mayor dijo que no había funcionarios que apoyaran la toma de posesión. Así que en realidad, sí, me gustaría que fuera más claro.

-Cristina Kirchner habló en su carta de un posible acuerdo. ¿Qué opinas?

– Tenemos que ver si el Presidente considera esta iniciativa como suya, hasta ahora no hay nada. En cualquier caso, Juntos por el Cambio ocupa un lugar muy claro, a saber, la disposición al diálogo sobre la base del respeto a la constitución nacional. Esto incluye el estado de derecho, la seguridad para que no haya violencia, los jueces imparciales, el derecho a la propiedad y la necesidad de estabilizar la economía.

– En Juntos por el Cambio hay un sector más dialogante y de mayor confrontación con el gobierno. ¿Puede ser bueno ser más completo y representativo, o puede llevar a tensiones y al riesgo de ruptura?

– No veo ninguna tensión. Veo que hay gente que piensa diferente sobre algunas cosas, pero que respeta las personalidades y posiciones de los demás. Es lógico en una coalición que intenta representar a la mitad más uno de los argentinos. Debe ser de base amplia, y obviamente hay diferencias de opinión sobre muchos temas.

– El día de hoy «Juntos por el cambio» está más unido que cuando estaba en el gobierno?

– Cuando éramos el gobierno, estábamos unidos. Hoy en día, la oposición está absolutamente convencida de que debe estar unida para cumplir con su deber. Por un lado, debe controlar al gobierno y por otro lado, debe trabajar con seriedad, responsabilidad y proactividad por la Argentina. Esta unidad está fuera de discusión, lo cual es una muy buena noticia. Tanto para la Argentina como para el gobierno, ya que será un interlocutor serio para la solución de los problemas de la Argentina.

– Si consideramos esta unidad de «Juntos por el cambio» y vemos las afinidades entre los líderes de los diferentes partidos, ¿podremos ver en las primarias una competencia con listas donde los candidatos están «mezclados» más allá de la pertenencia al partido?

-Sí, definitivamente. Juntos por el Cambio se ha consolidado como una fuerza diversa, pero con una gran afinidad entre las personas, independientemente del partido. No hay casi ninguna diferencia política de partido que divida a un partido o al otro. Hay una gran afinidad entre las personas que pertenecen a diferentes partidos y hay diferencias con las personas de su propio partido.

– ¿Cómo ve la reaparición de Mauricio Macri y su esquema autocrítico? ¿Cómo analiza el paso por el gobierno?

– Es bueno que haya autocrítica, evitar repetir errores en el futuro. No creo que hayamos hecho suficientes esfuerzos para estabilizar la economía. Y hemos fallado en los planes de estabilización para crear una previsibilidad a medio plazo.

– ¿Qué lecciones ha dejado el gobierno que puedan ser utilizadas en el futuro?

En la esfera económica, debe haber una coherencia absoluta entre todos los actores de la política económica. Y no es que haya diferentes posiciones que se contradigan entre sí.

¿Había necesidad de más coordinación?

– Más que coordinación, unidad de concepción. Desafortunadamente, el gobierno de Alberto Fernández copió las cosas malas de nosotros. También hay una falta de unidad de concepción, que es fundamental para lograr un equilibrio macroeconómico.

– ¿Te refieres al Ministerio de Economía y al Banco Central?

– Como nosotros. Tienes un ministro de economía, tienes un banco central que es autónomo, lo cual es bueno, pero no demasiado coordinado. Debe tener alguna coordinación de políticas, y lo mismo ocurre con el Ministerio de Producción. El resultado es que el equilibrio macroeconómico se vuelve complejo.

– ¿Cómo se imagina a la Argentina después de la pandemia? ¿Qué problemas no ves hoy?

– Un tema esencial, la educación, no se le presta ninguna atención. Dejar que todos los argentinos pierdan un año es un agujero extraordinario. También debemos centrarnos en otras cuestiones, como el desarrollo de la economía basada en el conocimiento, que se ha retrasado durante mucho tiempo y que sólo se apoyará de manera vacilante, según el cambio de la ley.

Tampoco estamos haciendo lo suficiente para la autosuficiencia energética que hemos recuperado en el gobierno de Macri. El año que viene tendremos que importar energía si no tenemos dólares, lo cual es una verdadera lástima.

– ¿Se le ve de nuevo como candidato?

-No lo sé. Actualmente trabajo en mi vida privada y me gano la vida. Intento ayudar, porque nunca dejas la política. No tengo que participar necesariamente en una votación, pero no lo descarto.