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Fuego «amigo»: el gobierno ya está perdiendo prestigio incluso entre sus propios votantes

Debido a la crisis, la calificación de la gestión cayó a su récord más bajo desde la inauguración presidencial, según el Monitor de Humor Social y Político. Cada vez más funcionarios del gobierno le dan una nota negativa, aunque esperan una mejora económica para el próximo año.

Fuego

Fuego "amigo": el gobierno ya está perdiendo prestigio incluso entre sus propios votantes

Casi once meses de gobierno, más de siete de los cuales estuvieron marcados por el coronavirus, fueron suficientes para sacudir la confianza del público en la administración de Alberto Fernández. Como era de esperar, la profundización de la crisis económica disipó cualquier indicio de apoyo de los votantes de la oposición, pero con el tiempo se añadió un nuevo efecto a la escena sociopolítica: una creciente sensación de malestar en sus propias filas.

Al igual que la pandemia, la crítica a la gestión se está extendiendo en la sociedad y también hay casos dentro del propio electorado oficial, como se muestra en la última edición del «Monitor de Humor Político y Social», que D’Alessio Irol/Berensztein produjo en exclusiva para El Cronista.

La encuesta en línea, realizada entre 1369 adultos de todo el país, demostró que la mayoría de los votantes en octubre seguían siendo pesimistas sobre el presente y el futuro de la economía. Y que el jefe de Estado, mientras mantiene su imagen positiva, está empezando a perforar el apoyo del gobierno duro que había depositado su confianza en el Frente de Todos (FdT) en las elecciones del año pasado.

«El pesimismo sobre la situación económica del país continúa: el 75% piensa que es peor que el año pasado y el 55% que también es peor que el 2021», dijo el politólogo Sergio Berensztein, explicando que «la inflación y la incertidumbre siguen encabezando la lista de preocupaciones, con el 76% y el 68% respectivamente».

«En consecuencia, esto incide en la calificación del gobierno, que ha alcanzado el porcentaje de aprobación más bajo desde diciembre de 2019 (43%), aunque no afecta la imagen positiva del presidente Fernández, que mantiene el porcentaje de septiembre (44%)», añadió.

De hecho, la imagen del gobierno ha registrado un tercer mes en el que la insatisfacción ha superado la aprobación. Y el apoyo cayó a su peor nivel, principalmente debido a una calificación absolutamente negativa por parte de los votantes de los Juntos por el Cambio (98% lo rechazan), pero también debido a la mala calificación por parte de un número creciente de partidarios de la FdT, hasta tal punto que pasó del 2% de rechazo en marzo, antes del inicio de la pandemia, al 15% en la última medición.

Tal vez sea ésta la razón por la que, detrás de las preocupaciones por la inflación y la incertidumbre, aparecen en el ranking la incertidumbre económica y el impacto de los coronavirus en la actividad, aunque se debería prestar la mayor atención a las cuestiones de salud de los funcionarios públicos.

«El miedo a la deuda permanece. Aunque poco más de la mitad de la población tiene proyectos, es importante señalar que éstos se destinan principalmente a ahorros actuales o futuros. El crédito parece ser una opción en la minoría de los casos», dice el consultor Eduardo D’Alessio, señalando que «aunque ambos sectores de la escena del crack observan que la inflación es el principal flagelo, existe una discrepancia significativa en la evaluación de la situación actual». Para los que votaron por el Frente de Todos, el miedo al contagio sigue siendo la primera de sus preocupaciones, con un 60%. Los que votaron por Juntos por el Cambio lo colocaron en el noveno lugar con un 34%.

Por lo tanto, tres de cada cuatro miembros oficiales todavía esperan que la economía se desarrolle favorablemente el próximo año. En este universo, que también incluye uno de cada cuatro votantes de terceros y que incluye el 42% del total de encuestados, «los plazos están empezando a reducirse», dice D’Alessio, dejando claro: «Ahora es la mayoría la que cree que habrá alguna mejora en la primera mitad de 2021».

Imagen en caso de pandemia

La política para combatir la propagación del Coronavirus y reanudar la actividad en la ciudad de Buenos Aires parece haber tenido un efecto positivo en la imagen de los oradores principales del gobierno de Buenos Aires, según el Monitor de Humor Político y Social.

«El jefe de gobierno de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, mejoró su desempeño en 2 puntos porcentuales, continúa liderando el ranking de imagen positiva, alcanzando su nivel más alto desde enero de 2017: 56%, lo que lo convierte en el único entre las 32 personas evaluadas para lograr un consenso de más del 50%. Junto con su viceprimer ministro Diego Santilli (46%), se alejan de la polarización extrema y, además del amplio apoyo de sus votantes, reciben la aprobación del 31% y el 25% de los votantes del Frente de Todos (FdT) y del 57% y el 43% de los que optaron por terceras fuerzas», dijo el analista Sergio Berensztein.

La encuesta también revela el surgimiento del Ministro de Salud de Buenos Aires, Fernán Quirós, como una figura relevante en el ámbito público. Su imagen positiva no sólo alcanza los 46 puntos, sino que muestra, junto con Larreta, la mayor diferencia positiva (21) con una baja imagen negativa (25%); y el apoyo del 38% de los votantes de la FdT.

Mientras tanto, el presidente Alberto Fernández mantiene su imagen positiva en un 44%, gracias al apoyo de cuatro de cada cinco de sus votantes, pero tiene una imagen negativa del 54%. La vicepresidenta Cristina Kirchner tiene un 36% positivo (59% negativo) y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, un 41% (57%). Ambos, así como el jefe de estado, no reciben el apoyo de los votantes McCristalistas. Mientras que el ex presidente Mauricio Macri constituye el 31% (61%), lejos del 47% de María Eugenia Vidal (46%) y el 41% de Elisa Carrió (52%), que se las arreglan casi sin el apoyo de los McCristalistas.

Por el contrario, el que tiene el apoyo de ambos lados es el ex ministro Roberto Lavagna , que tiene una imagen positiva del 41% (42% negativa), con el 53% de los votantes de Fernández, el 27% de Macri y el 41% de las terceras fuerzas.