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La asistencia del BCRA al Tesoro es del 5% del PIB: es récord e «insostenible».

Según un informe privado, las transferencias del Banco Central ascendieron a 1.472 millones de pesos hasta julio, cantidad que está prácticamente en línea con el rojo entre los ingresos y los gastos del Estado acumulados durante los siete meses hasta 2020, que es de 1.377 millones de pesos.

La asistencia del BCRA al Tesoro es del 5% del PIB: es récord e

La asistencia del BCRA al Tesoro es del 5% del PIB: es récord e "insostenible".

Si se añade la transferencia de beneficios a los anticipos de transición, el apoyo del BCRA al Tesoro ascendió a 1.472 millones de pesos en julio, un récord del 5% del PIB. Esta cantidad es cercana al déficit presupuestario acumulado para los siete meses hasta 2020 (1.377 millones de pesos). Según un informe del IARAF (Instituto Argentino de Análisis Financiero), se trata de una «relación prácticamente de uno a uno entre el déficit fiscal nacional y las transferencias del BCRA al tesoro».

Según el IARAF «el déficit presupuestario fue de 0,65% del PIB sólo en julio, por lo que el déficit primario acumulado para los primeros siete meses del año es de 3,6% del PIB y el déficit presupuestario (incluyendo los intereses) alcanza el 4,7% del PIB. De hecho, el resultado primario observado en julio se aproximaba más a lo que se esperaba en un escenario pesimista (se preveía un déficit primario de 185.000 millones de pesos para el mes) que en un escenario optimista (para ser incluido en este escenario, tendría que ser de 105.000 millones de pesos), aunque la nueva cifra de julio dejaba las proyecciones del déficit primario anual prácticamente sin cambios en un 8,1% a 6% del PIB en los escenarios mencionados».

El contexto de estas cifras representa «una política que implica altas necesidades de gasto combinadas con una disminución de la actividad que socava los ingresos fiscales y la falta de acceso a la financiación pública». La IARAF también advierte que este tipo de financiación del déficit se mantendrá «al menos hasta los límites legales permitidos por la Carta Orgánica del BCRA, y utilizando los beneficios que quedan por distribuir, que en conjunto dan un margen de algo más del 50% de lo que ya se ha gastado al Tesoro para el año».

«Sin embargo, esta política es claramente insostenible, y debe considerarse la necesidad de elaborar un plan para absorber la nueva oferta monetaria impresa en los próximos meses si se quiere evitar el desequilibrio de los precios relativos y la aceleración de la inflación, que actualmente está siendo suprimida por varios controles de precios y una demanda general afectada por la caída de los ingresos reales.

En cuanto al contexto, un informe de Ecolatina, también publicado hoy, advierte que «aunque la mayoría de los países del mundo respondieron a la crisis con políticas expansivas, casi ninguno de ellos soportó nuestra volatilidad e incertidumbre. Así pues, mientras que muchos países utilizaron la hiperliquidez mundial para colocar la deuda a bajos tipos de interés, la Argentina tuvo que cubrir la brecha fiscal casi en su totalidad mediante la emisión».

«La emisión de 1.200 millones de pesos por parte del BCRA para financiar el tesoro durante la cuarentena explica esta dinámica aparentemente opuesta, en la que la liquidez, el ahorro en pesos y las presiones cambiarias aumentan simultáneamente. Como resultado, la imposibilidad de cubrir la brecha presupuestaria mediante la deuda está creando tensiones y desequilibrios en varios frentes», se preocupa Ecolatina.

La consultora fundada por Roberto Lavagna también cuestiona la sostenibilidad de esta dinámica: «Dado que el apetito por los dólares no ha disminuido ni siquiera con el anuncio de la liquidación de la deuda y las reservas netas siguen en números rojos, la situación actual no parece sostenible. El gobierno cuenta con la aprobación de la reprogramación de la deuda y la presentación del presupuesto 2021 para revertir la desconfianza y abrir el camino a una mayor demanda de pesos. Sin embargo, este resultado parece ser más una proyección de deseo que de realidad. Por lo tanto, algo tendrá que cambiar».