Saltar al contenido

La sequía reducirá hasta 890 millones de pesos en la temporada de trigo

La falta de lluvias significativas afecta duramente a los cultivos plantados en el centro y norte de la zona agrícola de Argentina, y la producción caerá entre dos y tres millones de toneladas.

Los economistas de las empresas comercializadoras de cereales estimaron que la disminución de la producción de trigo como resultado de la sequía sería de entre 600 y 890 millones de dólares en comparación con las estimaciones originales y descartaron la posibilidad de alcanzar el récord de exportaciones previsto al comienzo de la temporada.

Así lo predijeron especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y de la Bolsa de Cereales de Córdoba (Bccba) en relación con el impacto del déficit hídrico en las parcelas sembradas con trigo en la zona central y norte del área agrícola nacional, ya que han transcurrido cuatro meses sin que se produzcan lluvias significativas en algunos sectores.

Para el analista de la BCR, Federico Di Yenno, la diferencia entre el pronóstico y el actual será de alrededor de 600 millones de pesos, con una caída estimada de la producción de entre 2 y 3 millones de toneladas.

Al inicio de la campaña, que comenzó en marzo, la empresa de Rosario predijo una cosecha que alcanzaría los 7 millones de hectáreas y una producción récord de más de 21 millones de toneladas.

Pero la falta de lluvia limitó las intenciones de siembra, reduciendo la superficie cultivada a 6,5 millones de hectáreas y dificultando el estado de los cultivos, con importantes pérdidas de rendimiento (estimadas entre el 20% y el 50% en las zonas núcleo), por lo que la producción de trigo se estima en 18 a 19 millones de toneladas.

Di Yenno explicó que al principio de la campaña se estimaron buenos rendimientos basados en «los buenos perfiles de agua en los suelos, los márgenes positivos y la buena tecnología en la que invertir, por lo que las expectativas eran buenas».

El economista jefe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Gonzalo Agusto, estimó que las pérdidas son mayores, que van de 730 a 890 millones de pesos.

«Con una producción estimada de entre 22 y 23 millones de toneladas, esperábamos un valor bruto de 4.900 millones de pesos en la cosecha, ahora esperamos entre 18 y 19 millones, lo que nos daría una estimación de alrededor de 4.000 millones de pesos. Entonces, dependiendo de cómo termine la producción, las pérdidas serán de esta magnitud», explicó Augusto Télam.

El sur de Córdoba es una de las zonas más difíciles debido a la sequía que, según los datos de Bccba, ha provocado que se siembren 1,2 millones de hectáreas de grano, lo que supone un descenso con respecto al ciclo anterior de 435.000 hectáreas y el nivel más bajo de las últimas cinco temporadas.

Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se espera que el rendimiento potencial de los granos disminuya en un 50% en las zonas de la provincia mediterránea.

Para el economista jefe de esta unidad, Agustín Tejeda, «ya hay pérdidas irreparables en la plantación fina. La situación es muy compleja para el centro y el norte».

Tejeda señaló que «habrá una disminución del volumen de la producción importante» y que «no podremos alcanzar la estimación de exportación récord de 13 millones de toneladas». En este escenario será inalcanzable porque tendremos un suministro mucho más limitado»