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Los analistas del FMI dicen que las bajas tasas de 2016 fueron «un presagio» de la crisis de Argentina en 2018

Un estudio realizado por los especialistas del Fondo señala que los bajos tipos de interés de las deudas contraídas durante la primera etapa del gobierno de Macri anticiparon la crisis de financiación de 2018 que condujo a un nuevo acuerdo con el organismo y a la renegociación de 2020.

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Los analistas del FMI dicen que las bajas tasas de 2016 fueron "un presagio" de la crisis de Argentina en 2018

Un trabajo realizado por especialistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció que la crisis argentina, que comenzó en 2018, se debió a que las reformas emprendidas por el gobierno de Mauricio Macri no aportaron «mejoras para los inversores ni para la población» y subrayó que las «bajas tasas de interés» de la deuda que recibió entre 2016 y 2018 eran «un presagio de las futuras dificultades económicas» que surgirían.

En el documento, los analistas de la agencia señalaron que la victoria de Macri en 2015 «generó entusiasmo entre los inversores» porque se esperaba que el entonces nuevo presidente impulsara reformas favorables al mercado, y utilizaron el caso como un ejemplo reciente de países que logran pedir prestado a tasas de interés más bajas que las que permiten sus fundamentos macroeconómicos.

«Esto puede suceder, por ejemplo, cuando los inversores tienen una visión optimista del futuro del país, un sentimiento que a menudo se extiende al gobierno del país y a sus ciudadanos. Sin embargo, en marcado contraste con estas expectativas, encontramos que los episodios de caída de los diferenciales de los bonos del Estado a niveles inexplicablemente bajos a menudo apuntan a futuras dificultades económicas», comenzó.

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«Con tan altas expectativas, los inversores estaban ansiosos por prestar a la Argentina y permitir que el país evitara el ajuste fiscal en lugar de cubrir sus necesidades de financiación emitiendo 56 pesos. (alrededor del 9% del PIB en 2017) de la deuda externa entre enero de 2016 y junio de 2018, en parte incluso mediante la colocación de un bono a 100 años sin precedentes», dijo.

El documento señala que el mercado «encontró cada vez más difícil racionalizar estas condiciones favorables de la deuda sobre la base de los fundamentos existentes, en contra de las expectativas» y generó un sentimiento «ácido».

«Las reformas de Macri no trajeron las mejoras inmediatas esperadas por los inversionistas y los argentinos, lo que eventualmente llevó a que Argentina perdiera el acceso a los mercados internacionales de capital, resultando en el préstamo más grande en la historia del FMI en julio de 2018, seguido por un proceso de reestructuración con una deuda externa de 65 mil millones de dólares», dijo.

Aunque es un trabajo de especialistas del fondo, no fue aprobado por la junta directiva, por lo que la agencia niega que sea un documento del FMI.