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Para el 58% de la industria este año no habrá vuelta a los niveles de producción anteriores a la Covid 19.

A pesar de la ligera mejora mes a mes, el 58% de las empresas consultadas para una encuesta de la UIA esperan continuar con niveles de producción hasta un 25% por debajo de los niveles prepandémicos para finales de año. Sólo el 10% espera que crezca este año.

Los excesos en los costos de la pandemia, los fuertes descensos en la producción y las ventas, el difícil acceso a líneas de crédito y la deuda acumulada por falta de ingresos son los distintivos de la fabricación en 2020, que sin duda pasará a la historia como el año del coronavirus.

La tibia reacción observada en algunas industrias no está logrando revertir la compleja situación en la que se encuentran la mayoría de las empresas de todos los sectores de la economía.

En los últimos días, el gobierno ha insistido en que hay sectores que ya están mostrando cierta recuperación, incluso en comparación con los niveles previos a la cuarentena, pero sin duda son los más bajos.

La última encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) sobre el impacto de Covid-19 en la actividad productiva muestra que las expectativas de las empresas para el final del año son negativas, al punto que el 58% de ellas esperan producir al menos un 25% menos que antes de la cuarentena y una de cada cuatro (26%) espera ver una caída de entre el 25% y el 50% de los niveles prepandémicos.

A medida que se fueron abriendo las puertas de las operaciones, la actividad en algunas regiones y en ciertos sectores productivos comenzó a moverse, y de hecho ha habido una ligera mejora general de mes a mes desde mayo. Pero el año terminará con cifras de color rojo intenso para toda la red industrial.

Según los datos recogidos en julio, el 6% de las empresas seguían sin actividad y el 62% de las empresas estaban en funcionamiento con disminuciones de más del 25%. Pero de las 743 empresas encuestadas en todo el país, el 32% dijo que estaban operando al mismo nivel el mes pasado o incluso más que en marzo.

Los datos más destacados de la encuesta son el nivel de atrasos de las empresas industriales e incluso el aumento del nivel de deuda de las empresas. La disminución del volumen de negocios y las dificultades en la cadena de pago explican este fenómeno.

En el 31% de los casos, la partida con mayores atrasos fue el pago de impuestos, seguido de los compromisos financieros (21%), los pagos a proveedores (16%) y los cargos por servicios (12%).

El 8% de las empresas registraron retrasos en el pago de los salarios, y en julio hubo un deterioro después del 3% del mes anterior.

La reanudación de las actividades de cuarentena causó costos adicionales debido a la aplicación de protocolos y pruebas preventivas en los trabajadores.

Esto no es un detalle insignificante. Fuentes del sector señalan que se trata de una cuestión compleja para las PYMES, que suelen tener una fuerza de trabajo reducida y, por lo tanto, no pueden establecer turnos múltiples. Si se detecta un caso de covidia positivo, la fábrica debe aislar a todo el personal y permanecer cerrada durante 14 días.

Otro aspecto que genera costos adicionales es el transporte entre jurisdicciones con obstáculos y «demoras de 4 o 5 horas para realizar la inspección e ingresar a la provincia», según una fuente del sector El Cronista. Un ejemplo positivo es el período de aislamiento de dos semanas.

A esto se suman los problemas de acceso a la financiación. «El 54% de las empresas aumentó su demanda de crédito, pero sólo el 40% dijo que tenía acceso a la cantidad necesaria», según la encuesta de la UIA.