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Pino Solanas murió de coronavirus en París

Cineasta, ex diputado nacional, ex senador y principal referente del grupo Proyecto Sur que integra el Frente de Todos, a los 84 años Solanas estaba en el grupo de edad más expuesto al Covid-19.

Pino Solanas murió de coronavirus en París

Pino Solanas murió de coronavirus en París

El embajador de Argentina ante la UNESCO, Fernando «Pino» Solanas, murió esta mañana a la edad de 84 años en París, Francia, donde estaba siendo tratado por coronavirus. Dejó un legado marcado por su vida de militancia, que se desplegó a través de su apasionada acción política y su trabajo artístico de contenido social.

«Enorme dolor para Pino Solanas. Murió en cumplimiento de sus deberes como embajador argentino ante la UNESCO», dijo el Palacio San Martín en su cuenta oficial de Twitter. Y añadió: «Será recordado por su arte, su compromiso político y su ética, siempre al servicio de un país mejor. Un abrazo para su familia y amigos».

A mediados de octubre, el ex senador nacional informó -a través de su cuenta de Twitter- que dio positivo en la prueba del coronavirus y que estaba en un hospital de París, donde se encuentra la sede de esta agencia de la ONU para la educación, la ciencia y la cultura.

Con estas últimas noticias, el ex legislador ha publicado una fotografía que lo muestra descansando en una cama de cuidados intensivos mientras está aislado y en tratamiento.

El cineasta, ex miembro de la Asamblea Nacional, ex senador y orador principal del grupo Proyecto Sur, parte del Frente de Todos, Solanas estaba en el grupo de edad más expuesto al Covid-19.

Una vida de militancia

Nacido el 16 de febrero de 1936 en Buenos Aires, sus ideas políticas marcaron su aparición pública, tanto como cineasta, donde atrajo la atención con una docena de películas exitosas de fuerte contenido social, como hasta su participación en la política.

«Pino» fue un actor clave en la creación de varios espacios de centro-izquierda, lo que le llevó a varios puestos como diputado, senador nacional o embajador ante la UNESCO, su último papel como funcionario.

Intelectual y políticamente influenciado por nombres como Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche y Juan José Hernández Arregui, Solanas comenzó a dar forma a sus ideas políticas a través de su trabajo cinematográfico a principios de la década de 1960.

Así es como se realizó su primer cortometraje, Seguir Andando, en 1962. En 1968 realizó su primer largometraje, La Hora de los Hornos, una trilogía en la que retomó algunos de los temas que le habían fascinado a lo largo de su carrera: el neocolonialismo y la violencia en el país y en América Latina.

Un año después, en 1969, fundó el grupo Cine Liberación, un movimiento de cineastas que sirvió de base de resistencia contra la dictadura y promovió un ciclo alternativo de distribución de sus producciones.

El mismo grupo de Cine Liberación es solicitado por Juan Domingo Perón, exiliado en Madrid, para realizar sus dos películas: La Revolución Justicialista y la Actualización Doctrinaria para la toma del poder.

En 1975 presenta Los Hijos de Fierro, y ante las amenazas de muerte y el intento de secuestro se exilia y se instala en Francia, donde realiza el documental La Mirada de los Otros en 1980.

En el extranjero, participó activamente en la defensa de los derechos humanos y denunció la dictadura militar a nivel internacional. Con el triunfo de Raúl Alfonsín en 1983, regresó al país y rodó Tango, El exilio de Gardel y 1988 Sur, ambas películas premiadas en los festivales de cine más prestigiosos del mundo.

A principios de los años 90, irrumpe por completo en el mundo de la política y levanta la voz para criticar al gobierno de Carlos Saúl Menem (1989-1999).

En ese momento, abogó por la modificación de la ley de radiodifusión vigente durante la dictadura militar, criticando en particular las privatizaciones promovidas por la administración Menem y la ley de reforma del Estado.

En 1992, el líder Luis Brunati fundó el Frente Sur, y ese mismo año se postuló para el Senado de la Ciudad de Buenos Aires.

En 1993 se fundó el Frente Grande, que incluía el sector encabezado por Carlos «Chacho» Álvarez, y «Pino» Solanas fue elegido diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

Solanas jugó un papel importante en la elección de los votantes convencionales para la reforma constitucional de 1994 y recibió casi el 18% de los votos en la provincia de Buenos Aires.

Decepcionado por lo que vio como un giro «a la derecha» del Frente Grande del «Pacto del Molino» entre «Chacho» Alvarez, Graciela Fernandez Meijide y Jose «Pilo» Bordon, Solanas termina su mandato en 1997 y decide retirarse a su papel de cineasta.

Su desempeño político estuvo dominado por algunos de los temas que lo obsesionaron, como la defensa del medio ambiente y la deuda externa de Argentina, cuyo origen cuestionó fuertemente.

En 1998 terminó su película La Nube y ganó premios en los festivales de Venecia y La Habana, en este último caso por su carrera.

Sus películas Memoria del Saqueo y La Dignidad de los Nadies le seguirán, mientras que en 2007 estrenará Argentina Latente, su documental sobre el potencial científico de Argentina.

Su carrera política se ha reanudado desde entonces a un ritmo rápido. En 2007 se enfrentó a la candidatura del Proyecto Sur para el cargo de Presidente y propuso la nacionalización de los recursos estratégicos.

Es elegido Diputado Nacional para el período 2009-2013 y Senador Nacional entre 2013 y 2019.

A mediados del año pasado decide apoyar la fórmula presidencial Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner y es elegido Diputado Nacional por la ciudad de Buenos Aires para el período 2019-2023.

El presidente Alberto Fernández le pide que renuncie a su escaño para convertirse en embajador de Argentina ante la UNESCO, la Oficina de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, cargo que ocupó en París hasta su muerte.

Solanas resumió sus ideas políticas, afirmando que fundó el Proyecto Sur para «profundizar una propuesta política, económica, social y cultural para el país». Ponemos el respeto por la existencia humana por encima de cualquier otra consideración y proclamamos como principios fundamentales la protección del medio ambiente y la propiedad pública de nuestros recursos naturales, como requisito previo para lograr una auténtica justicia social y garantizar la soberanía nacional».

«Se trata de cambiar esta Argentina saqueada y esta pseudo-democracia, para reemplazarla por una Argentina justa y latinoamericana con pleno protagonismo popular», declaró «Pino» en su momento.

A principios de octubre visitó al Papa Francisco en el Vaticano, y días después, el 21 de octubre, anunció a través de las redes sociales que había sido hospitalizado en cuidados intensivos a causa de coronavirus y que todavía estaba «resistiendo».