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Plan Post-Pandémico: El gobierno y los empresarios tratan de reemplazar las importaciones con dólares escasos

Uno de los ejes centrales de las 60 medidas que el Gobierno tiene previsto poner en marcha parece ser el aumento de la utilización de productos de fabricación nacional y el impulso de las exportaciones.

Plan Post-Pandémico: El gobierno y los empresarios tratan de reemplazar las importaciones con dólares escasos

Plan Post-Pandémico: El gobierno y los empresarios tratan de reemplazar las importaciones con dólares escasos

El sector industrial espera la puesta en marcha de las distintas medidas que el gobierno pretende introducir en unos días y que, según el objetivo oficial, permitirán superar la crisis actual.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dijo a El Cronista el martes pasado que el foco estará puesto en apoyar a los sectores con mayor capacidad de exportación -es decir, generar ingresos en dólares para la Argentina- y en lograr que algunas industrias, como la automotriz, reduzcan sus importaciones, disminuyendo así la salida de divisas.

Para lograrlo, se tomarán una serie de medidas que se incluirán en el paquete que se anunciará y que también son el resultado de la serie de conversaciones que el gobierno -en este caso dirigido por Kulfas- ha tenido con los industriales. El objetivo del gobierno es llevar las compras externas al nivel más bajo posible.

«¿Por qué vamos a importar cabezas de asiento de coche si se pueden producir aquí?», dijo Kulfas a El Cronista.

Dado que los líderes de la industria consideran esencial reponer su capital de trabajo e inversión, una de las medidas en las que se está trabajando es la introducción de líneas de crédito con bajas tasas de interés y a mayor escala.

«Las tasas de interés de referencia son muy altas hoy en día y no ayudan a la idea de recomponer la industria. Sería como tratar de cubrir un agujero con algo que más tarde podría convertirse en un problema», explicó un hombre de negocios.

Según la propuesta en la que está trabajando el gobierno, estas líneas estarían disponibles en los bancos oficiales a partir de ahora, aunque la idea oficial es que también se sumen el mayor número de instituciones privadas para sumar la oferta.

Con el mismo espíritu, se duplicará la participación del Banco de Inversiones y Comercio Exterior (BICE). Así, se fortalecerán programas como el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (Fondep), que permite el acceso al financiamiento de las empresas, y el Fondo Argentino de Garantías (Fogar), que ofrece a las empresas garantías para el acceso a líneas de crédito.

También se facilitarían otras cifras, como el arrendamiento financiero, que facilita el acceso de muchas empresas a diversos bienes, y se promoverían instrumentos financieros que el mercado no ofrece hoy en día.

Parte de todos estos programas serán apoyados por el desembolso de 500 millones de dólares del BID. Otra línea de crédito en la que se está trabajando tiene en cuenta las deudas de las empresas que podrían haber surgido antes del aislamiento obligatorio o incluso a partir de abril.

Estos préstamos también se concederían a un bajo tipo de interés y con condiciones de reembolso favorables. Complementaría el megamoratorio ya anunciado por el gobierno.

Como Kulfas predijo a El Cronista, la política de reducción de las importaciones corporativas al nivel más bajo posible comenzará a trabajar fuertemente con el sector automotriz, que es ahora uno de los sectores que genera mayor demanda de dólares.

Según las fuentes, esta variable se extendería a otros sectores que también tienen una necesidad significativa de importaciones.

«Detener el gasto de dólares es una de las claves centrales del programa. Sin ella, no hay posibilidad de progresar ni de aplicar una política a largo plazo. Todo lo que se exporta se promueve para atraer dólares», dice la fuente.

Aquí es donde entra el campo, sin duda un sector de exportación muy importante. «La cadena agroalimentaria es un sector al que debe darse prioridad. Hoy en día, la Argentina exporta a 400 pesos por tonelada e importa a 1800 pesos. Hay un desequilibrio muy grande».