Saltar al contenido

Sin acuerdo con la oposición, Alberto enfría la formalización del Consejo Económico y Social

La Casa Rosada retrasa el envío del proyecto que institucionalizaría la promesa de la campaña. Sin el consenso de los sectores productivos y el sindicalismo, además de las condiciones de Juntos por el Cambio, el gobierno no ve condiciones para avanzar.

Sin acuerdo con la oposición, Alberto enfría la formalización del Consejo Económico y Social

Sin acuerdo con la oposición, Alberto enfría la formalización del Consejo Económico y Social

El gobierno ha decidido postergar por el momento la formalización del Consejo Económico y Social para el Desarrollo, que Alberto Fernández prometió durante la campaña como una importante plataforma para alcanzar acuerdos fundamentales con todos los actores sociales, estableciendo así una agenda orientada al crecimiento sostenible y atacando las desigualdades estructurales que la Argentina viene acumulando desde hace décadas.

Sin embargo, las buenas intenciones del presidente -y del ex candidato e interlocutor habitual Roberto Lavagna- chocan plenamente con la incapacidad de alcanzar un consenso entre los principales actores socioeconómicos y, a su vez, de acordar con la oposición una agenda que supere las luchas de poder. Las posibilidades de enviar el proyecto a tratamiento urgente más adelante en el año son casi nulas.

«Hace medio frío», confirmó este medio cerca del Secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando «Chino» Navarro. Reaccionaron de manera similar en la Confederación General de Sindicatos (CGT), donde no ven la posibilidad de reanudar el diálogo tan tarde en el año y donde los desafíos relacionados con la pandemia de coronavirus siguen abiertos.

La carta con la que Cristina Fernández de Kirchner cristalizó su lectura de la situación y al mismo tiempo pareció liberar las manos de la Presidenta para «buscar un acuerdo que abarque todos los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales» aún no ha dado frutos. Para algunos sectores de la coalición gobernante, la fotografía tomada por el Presidente el Día de la Independencia en la quinta reunión del Presidente en Olivos con los empresarios del Grupo de los Seis (G6) sigue siendo una fuente de disgusto.

A pesar de la señal dada por el vicepresidente, la señal de apertura y voluntad de compromiso se encontró rápidamente con la intransigencia de la oposición, especialmente de los Juntos por el Cambio

La excepción que prueba la regla es, por el momento, el ligero acuerdo al que se habría llegado para aceptar la propuesta del gobierno de nombrar al Juez Daniel Rafecas como Fiscal General, que la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical (UCR) aceptarían a regañadientes. También un sector de la PRO, pero no su fundador, Mauricio Macri.

Por su parte, el ex presidente negó la semana pasada que hubiera ningún acercamiento entre su sector y el gobierno. Aunque se mostró «dispuesto a hablar», puso condiciones (incluso por carta) para el inicio de un diálogo, tal como lo solicitó Cristina Kirchner y en varias ocasiones el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero.

La tarea de mantener un amplio acuerdo con las fuerzas vivas de Argentina recae por lo tanto en el Ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Hace diez días, el funcionario que sigue el pulso de la economía real inició las primeras reuniones con su homólogo Claudio Moroni, con el fin de allanar las diferencias entre las federaciones empresariales y los sindicatos sector por sector, no hablando de un «consejo» ya institucionalizado sino de un «acuerdo económico y social».

Las primeras actividades que se convocaron fueron las industrias metalmecánica y automotriz, que incluso se ofrecieron a fotografiarse en la Casa Rosada con el jefe de Estado, los líderes de la industria de la construcción y los protagonistas de las industrias textil, de la confección, del calzado, del cuero y de la alimentación. Estas mesas continuarán hasta diciembre.