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VERANO 2021 en la Costa Atlántica: ¿cómo se presentan los protocolos de los balnearios ?

Aunque todavía se desconoce la situación sanitaria y el nivel de infección con respecto a la pandemia de coronavirus a principios del próximo año, ya se han dado los primeros pasos para la próxima temporada.

VERANO 2021 en la Costa Atlántica: ¿cómo se presentan los protocolos de los balnearios  ?

VERANO 2021 en la Costa Atlántica: ¿cómo se presentan los protocolos de los balnearios ?

A menos de cuatro meses y medio de que termine el año y comience el verano en el país, algunos balnearios de la provincia de Buenos Aires ya están pensando en cómo recibir a los turistas con los protocolos necesarios. Aunque todavía no se sabe cuál será la situación sanitaria y el nivel de infección con respecto a la pandemia de coronavirus a principios de 2021, ya se han adoptado medidas iniciales con miras a la próxima temporada.

Villa Gesell, con banderas rojas y verdes

El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, aseguró ayer lunes que a pesar de que los protocolos de recepción de turistas durante el verano están listos y son «optimistas» para la temporada, «no se dan actualmente las condiciones» para recibirlos.

«Daremos los primeros pasos cuando se estrene la temporada», dijo Barrera, diciendo que aunque son «optimistas», tendremos que esperar porque «de momento no hay condiciones para recibir a los turistas».

En cuanto al plan de calidad sanitaria de las playas públicas, presentado el pasado sábado con vistas a la temporada de verano 2020-2021, explicó que los turistas podrán comprobar qué playas están disponibles y cuáles han alcanzado ya la cuota máxima, entre otras cosas para evitar el hacinamiento y mantener la distancia social que la pandemia de Covid 19 está forzando, entre otras cosas.

«Es importante que los que nos visiten sean informados con anticipación y se les informe sobre las medidas que se aplicarán en las diferentes playas», dijo Barrera en un diálogo con Radio 10.

«Pensamos en la comunicación a través de diferentes sistemas como banderas rojas y verdes en las esquinas antes de entrar a la playa, que serán diferentes a las utilizadas por el estado del mar», dijo el líder de la comunidad.

también expresó que «esto requiere mucha comunicación y mucho compromiso», porque «tenemos que cuidar a los Gesellinos, pero también a los turistas».

En cuanto al sector de la hostelería, explicó que se está trabajando en el aspecto de la entrada a las instalaciones y la limpieza de las habitaciones, y anunció que se crearán más espacios públicos en los restaurantes.

«Tenemos muchas expectativas, por supuesto esto tiene que ser discutido con la nación y la provincia, pero lo más importante es que demos los primeros pasos aquí», concluyó.

Pinamar, con estancias más largas

El intendente del distrito de Pinamar de Buenos Aires, Martín Yeza, por su parte, dijo la semana pasada que su apuesta turística para el verano en medio de la pandemia del coronavirus será la de las estancias «más largas» con propietarios «no residentes», al tiempo que pidió no «ahogar» la industria hotelera con protocolos que son caros para el veraneante.

«Imaginamos un verano con propietarios no residentes, que para nosotros ya es turismo. La realidad de la demanda de vacaciones en Pinamar está provocando que la gente decida quedarse más tiempo», dijo el jefe de la comunidad costera.

En declaraciones sobre el programa de la ruleta rusa, el jefe de «Juntos por el cambio» advirtió que el desafío que se avecina «será en la industria hotelera».

«Todo lo que pensemos o hagamos sonará bien a los oídos de los epidemiólogos, como la PCR, que cuesta 8.000 pesos», dijo Yeza, quien señaló que el operador del hotel se «ahogará» si se imponen protocolos exigentes.

Ante esta situación, el intendente de Pinamar consideró que «tal vez deberíamos trabajar con un sistema de vacaciones con menos rotación», sin descartar siquiera una moción que facilite el control del turismo «para acompañar» a los turistas.

El intendente insistió en que trabajaría para «reconquistar un público familiar» y dejó claro que aunque una gran parte de Pinamar «depende del ATV, el campo se está reduciendo año tras año» para hacerlo más atractivo y seguro para las «vacaciones» en el distrito de la Costa Atlántica.

En medio de la expectación, el Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires cuestionó la temporada de verano hace días. «Es inimaginable que si no tenemos una vacuna, cientos de miles de habitantes de Buenos Aires vayan a la costa», dijo Daniel Gollán.

En este contexto, Esteban Ramos, miembro de la Cámara de Balnearios, Restaurantes y Afines (CEBRA) de Mar del Plata, dijo en un diálogo con el portal este diario que están trabajando en un protocolo de salud desde hace aproximadamente un mes.

«De la provincia de Buenos Aires descargaron un protocolo de macro. Lo adaptamos a las playas de la ciudad y lo presentamos al ayuntamiento la semana pasada. Todavía estamos esperando una respuesta», dijo Ramos.

Mar del Plata, ir con barbijo

«Tendremos que usar una barbijo en áreas cubiertas, como vestuarios y oficinas administrativas, así como en sectores de uso común», dijo el miembro del CEBRA. En otras palabras: Cuando una persona va de la tienda al vestuario, tendrá que llevar una barbijo.

Mientras tanto, subrayó que habrá formación del personal y medidas de seguridad estrictas similares a las introducidas por los bares y restaurantes cuando abrieron hace un mes. «Control de acceso, termómetros para medir la temperatura y dispensadores de gel de alcohol», dijo Ramos.

En cuanto al alquiler de las carpas, sólo se permite un máximo de seis personas y deben ser desinfectadas al final del día. En cuanto a los paraguas, se permite un máximo de cuatro personas y se debe garantizar una distancia mínima de dos metros entre las unidades.

Los baños y vestuarios que son habitaciones cerradas tendrán más restricciones. «El número máximo de personas dependerá del número de inodoros y urinarios disponibles. Lo mismo ocurrirá con las duchas, y sólo se permite una persona por cada dos metros cuadrados de espacio», añadió.

Además, cada jacuzzi debe tener una persona en la entrada que se encargue de comprobar que se respetan estas capacidades permitidas. Los que esperan su turno para entrar al baño o al vestuario deben usar una barbijo y atarse a las correas o líneas de demarcación para mantener su distancia.