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YPF: Nielsen habló del número de empleados de la empresa y los petroleros salieron a cruzarla

"En 2010 se produjeron 21 personas por barril, mientras que en 2019 llegó a 44,6", graficó el actual presidente de la petrolera estatal, quien también se mostró preocupado por el crecimiento de la deuda de la empresa, aunque aseguró que no habría despidos.

YPF: Nielsen habló del número de empleados de la empresa y los petroleros salieron a cruzarla

YPF: Nielsen habló del número de empleados de la empresa y los petroleros salieron a cruzarla

Guillermo Nielsen expresó su preocupación por el número de empleados de YPF, que es excesivo en comparación con las cifras que mencionó. Aunque más tarde dejó claro que no habría despidos en la empresa, provocó una polémica con el sindicato de trabajadores del petróleo, dirigido por Antonio Cassia, que se opuso duramente.

El 19 de mayo, el actual presidente de la empresa petrolera estatal hizo una presentación sobre la situación de la empresa en la XXIX conferencia virtual del Instituto de las Américas en La Jolla.

Nielsen explicó que el aumento del endeudamiento en relación con la producción total se ha quintuplicado en una década en la que, al mismo tiempo, el número de empleados por barril producido ha aumentado en más del 112%.

«En 2010 se produjeron 21 personas por barril, en 2019 fueron 44,6», dijo el jefe de la compañía petrolera estatal, que hoy tiene unos 20.000 empleados.  En cuanto a la deuda, dijo que la relación con la producción total en 2011 era de 3,4, y actualmente es de 15.

Y añadió: «Estas son las realidades con las que tenemos que lidiar y esto es lo que tenemos que cambiar.

En declaraciones reproducidas por el periódico de Río Negro, Nielsen también habló de su relación con el nuevo director general de la empresa, Sergio Affronti, tras las diferencias entre ambos sobre el llamado «barril criollo».

«Hay un fuerte acuerdo con él, que es alguien que se crió en YPF, y también con los diversos vicepresidentes que se han incorporado a la empresa. Tenemos esencialmente la misma visión estratégica de lo que debería ser YPF, que YPF debería ser una empresa de petróleo y gas», dijo.

«En 2010, se produjeron 21 personas por barril, en comparación con 44,6 en 2019», dijo el jefe de la compañía petrolera estatal, que ahora emplea a casi 20.000 personas.

En este contexto, añadió que «el negocio de la electricidad o los fertilizantes está ‘bien’, pero YPF se centra en el petróleo y el gas, y tenemos que centrarnos en ello porque la situación de la empresa es extremadamente difícil».

La persona que confirmó las declaraciones de Nielsen fue Guillermo Pereyra, el líder del sindicato de trabajadores petroleros privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, quien declaró en declaraciones a los mismos medios que «hay demasiada gente».

«En la última administración, por ejemplo, más de 400 personas se unieron sólo en Loma Campana en YPF, lo que se puede ver por la cantidad de colectivos que están en la entrada, que no son de contratistas sino de YPF, y en Puerto Madero, donde hay más de 2.000 trabajadores», dijo.

Más que una caja financiera

Aunque Nielsen dejó claro después de que sus declaraciones se hicieran públicas que no habría despidos dentro de la compañía petrolera estatal, la Federación Unida de Sindicatos de Petróleo e Hidrocarburos (SUPeH) lo interrogó por sus «declaraciones imprudentes».

«Ver el destino de la empresa industrial más importante del país desde un punto de vista no operacional ciertamente llevará a decisiones que hemos visto a menudo fracasar en el YPF, que es mucho más que una caja financiera. Es -en palabras del propio CEO Sergio Afronti- un vector de crecimiento clave para el futuro del país, porque su activo más importante es su gente», decía un comunicado.

Aludiendo a las palabras de Pereyra, SUPeH dijo: «Debemos recordarle que si todas las empresas privadas huyen y despiden a la gente sin aplicar los grandes beneficios que han obtenido a lo largo de los años, YPF y sus trabajadores seguirán siendo los que estiren el pecho para que la actividad no se detenga. Si queda algo en la industria, es el contrabando parasitario de nuestros recursos naturales.

«Todo el mundo tiene derecho a expresar sus opiniones, pero esto debe hacerse en una mesa de diálogo y no a través de los medios de comunicación o de organizaciones que saben poco de nuestra realidad. Las explicaciones fueron por lo menos imprudentes, y esta falta de conocimiento está causando un gran malestar entre los trabajadores, que sabrán defender vigorosamente sus fuentes de trabajo», concluyó el sindicato, dirigido por Antonio Cassia.